El Arte de la Historia

16 diciembre 2012

Charla sobre Leganés en la Edad Moderna dentro del ciclo de Los Jueves de EL ZOCO


El pasado mes de octubre tuve el honor y la satisfacción de participar en el ciclo de conferencias que bajo el título “Leganés y su Historia” ha organizado la Asociación Cultural EL ZOCO dentro de su actividad “Los Jueves de EL ZOCO”.

En mi caso analizamos el periodo histórico de la Edad Moderna, en el cual vimos la evolución de la localidad durante los siglos XVII y XVIII, años en lo cuales la aldea pasó a ser villa cabecera de señorío y en los que, además,  se acometieron importantes edificios monumentales como son la iglesia de San Salvador, la ermita de San Nicasio o el cuartel de las guardias valonas, con una charla titulada:

Leganés: Edad Moderna: huertas, marqueses, curas y soldados

Quiero agradecer a los compañeros y amigos de EL ZOCO su invitación a participar y en especial a todos aquellos amigos que pudieron acompañarme ese día.

A continuación os dejo el vídeo de la presentación que realicé y que amablemente la AC EL ZOCO ha publicado en su perfil de youtube:

Web de EL ZOCO

11 noviembre 2012

La salida de la Tierra desde la Luna

Archivado en: Ciencia,Siglo XX — Francisco Arroyo Martín @ 3:01 pm
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Impresionante vídeo de la salida de la Tierra desde la Cara oculta de la Luna


Se trata de imágenes de la sonda japonesa Kaguya, que viaja sobre la cara oculta de la Luna hacia el polo norte, sobre el que se ve salir la Tierra, cuyo polo norte queda también hacia arriba.

La sonda  terminó su misión el 10 de junio de 2009 con un impacto controlado contra la superficie de la Luna

Durante los cerca de veinte meses que estuvo en activo, doce de la misión principal, ocho de la extendida, obtuvo el mapa topográfico lunar más detallado hasta la fecha.

http://www.microsiervos.com/archivo/ciencia/amanecer-tierra-desde-luna-en-hd.html

7 agosto 2012

¿Estamos ante una crisis económica o ante una involución política?

Archivado en: Crisis Económica,España,Siglo XX — Francisco Arroyo Martín @ 1:39 pm
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“Dinero por nada” de Paul Krugman

El amenazador “sí” como respuesta a esta pregunta, cada vez va tomando más cuerpo y consistencia. Al menos eso es lo que se deja ver tras la lectura del artículo: “Dinero por nada. Hasta los mercados reconocen ahora que lo importante es el crecimiento y el empleo”, de Paul Krugman, premio Nobel de Economía de 2008, publicado en El País del 29 de julio de 2012 (ver artículo). Escrito que plasma brillante y sintéticamente lo que el sentido común dicta a cualquier hombre de bien, y que nos plantea inquietantes preguntas y reflexiones.

La primera, y más evidente, es que nos engañan con la patraña del déficit y de su “solución”: los recortes y la austeridad, cuando sencillamente lo que pretenden es eliminar derechos y libertades. Es su anhelo desde que se conformó el mal llamado “Estado del Bienestar” y la crisis les ha ofrecido la mejor escusa para ejecutarlo hasta límites impensables hace tan sólo un par de años. Es patente el fracaso de las políticas de austeridad en Europa y a pesar de todo se nos sigue diciendo machaconamente que es el único camino posible. Lo que no nos dicen es adónde lleva ese camino. Frente a la clara evolución social y política que representa el socialismo y la socialdemocracia (con todas las matizaciones posibles) nos dirigimos a la involución política que significan los valores esenciales del capitalismo y del neoliberalismo. Resulta que el mundo sin ideologías que nos vendían era un “mundo sin otras ideologías”.

Texto completo del artículo (los subrayados son míos):

Durante años, personas supuestamente serias han lanzado advertencias alarmantes sobre las repercusiones de los elevados déficits presupuestarios (déficits que son en su mayoría consecuencia de nuestra prolongada crisis económica). En mayo de 2009, el profesor de Harvard Niall Ferguson declaraba que “la oleada de emisión de deuda” haría que los tipos de interés de EE UU se disparasen. En marzo de 2011, Erskine Bowles, copresidente de la desventurada comisión para el déficit del presidente Obama, advertía de que, a menos que se tomasen medidas urgentes contra el déficit, “los mercados nos devastarían”, probablemente en menos de dos años. Etcétera.

Bueno, supongo que a Bowles le quedan unos meses. Pero ha sucedido algo curioso en el camino hacia la pronosticada crisis fiscal: en lugar de dispararse, los costes del préstamo en EE UU han descendido hasta alcanzar el valor más bajo que han tenido en la historia del país. Y no solo en Estados Unidos. En este momento, todos los países desarrollados que adquieren préstamos en su propia moneda son capaces de hacerlo a un precio muy barato.

La incapacidad de los déficits para generar el pronosticado aumento de los tipos de interés nos dice algo importante sobre la naturaleza de nuestros problemas económicos (y la sabiduría, o falta de ella, de los autoproclamados guardianes de nuestra virtud fiscal). Sin embargo, antes de llegar a eso, hablemos de esos bajísimos costes de los préstamos (tan bajos que, en algunos casos, los inversores están en realidad pagando a los Gobiernos para que les guarden el dinero).

En la mayoría de los casos, esto está sucediendo con “valores protegidos contra la inflación” (bonos cuyos pagos futuros están vinculados a los precios de consumo, de modo que los inversores no deben temer que su inversión vaya a verse erosionada por la inflación). Incluso con esta protección, antes los inversores exigían un pago adicional considerable. Antes de la crisis, los bonos estadounidenses a 10 años protegidos contra la inflación tenían generalmente un rendimiento del 2%. Por el contrario, últimamente el tipo de estos bonos ha sido del -0,6%. Para comprar estos bonos, los inversores están dispuestos a pagar más de la cantidad, ajustada según la inflación, que el Gobierno abonará finalmente en concepto de interés y principal.

De modo que los inversores están, en cierto sentido, ofreciendo a los Gobiernos dinero gratis durante los próximos 10 años; de hecho, están dispuestos a pagar a los Gobiernos una módica cuota por mantener su dinero a salvo.

Ahora, quienes tienen intereses creados en la historia de la crisis fiscal han realizado varios intentos por encontrar un argumento convincente para explicar que esa crisis no haya llegado a materializarse. Uno de los preferidos es la afirmación de que la Reserva Federal está manteniendo los tipos de interés artificialmente bajos comprando bonos del Gobierno. Pero esa teoría se puso a prueba el verano pasado cuando la Reserva suspendió temporalmente la compra de bonos. Muchas personas —entre ellas Bill Gross, del gigante de los fondos de renta fija Pimco— predijeron un repunte de los tipos de interés. No pasó nada.

Grecia y España sufren las consecuencias de haber renunciado a sus monedas por el euro

Ah, y no hagan ningún caso de las advertencias de que en cualquier momento nos convertiremos en Grecia, ¡Grecia, les digo! Los países como Grecia, y por la misma razón, España, están sufriendo las consecuencias de su desacertada decisión de renunciar a sus monedas por el euro, que los ha hecho vulnerables de un modo en que Estados Unidos simplemente no lo es.

¿Y qué es lo que está pasando? La principal respuesta es que esto es lo que ocurre cuando uno sufre un “ataque de desapalancamiento”, en el que todo el mundo intenta pagar sus deudas al mismo tiempo. La adquisición de préstamos por las familias se ha hundido; las empresas acumulan montones de dinero en efectivo porque no hay ninguna razón para ampliar la capacidad cuando no hay ventas a la vista; y la consecuencia es que los inversores están listos para salir sin tener ningún sitio al que ir, o más bien ningún sitio en el que depositar su dinero. Así que están comprando deuda pública, incluso a intereses muy bajos, por falta de alternativas. Además, al hacer que sea tan barato disponer de dinero, a efectos prácticos están pidiendo a los Gobiernos que emitan más deuda.

Y los Gobiernos deberían estar concediéndoles ese deseo, no obsesionándose con los déficits a corto plazo.

Advertencia obligatoria: sí, tenemos un problema presupuestario a largo plazo y deberíamos estar tomando medidas para hacerle frente, principalmente controlando los costes de la asistencia sanitaria. Pero es sencillamente una locura despedir profesores y cancelar proyectos de infraestructura en un momento en el que los inversores están ofreciendo financiación a interés cero o negativo.

No hay ni que elaborar un argumento keynesiano sobre el empleo para ser consciente de eso. Basta con darse cuenta de que, cuando el dinero es barato, es buen momento de invertir. Y tanto la educación como las infraestructuras son inversiones en el futuro de Estados Unidos; terminaremos pagando un precio elevado y completamente gratuito por ensañarnos con ellas del modo en que lo estamos haciendo.

Ustedes también deberían ser keynesianos: la experiencia muestra que los recortes en una economía deprimida agravan la situación

Dicho eso, ustedes también deberían ser keynesianos. La experiencia de los últimos años —sobre todo, el espectacular fracaso de las políticas de austeridad en Europa— ha sido una perfecta demostración de la idea básica de Keynes: recortar drásticamente el gasto en una economía deprimida la deprime todavía más.

Así que ya es hora de hacer caso omiso a los supuestos hombres sabios que se han apropiado del debate político y han convertido el déficit en el tema de conversación. Se han equivocado en todo; y en estos momentos, hasta los mercados financieros nos dicen que deberíamos centrarnos en el crecimiento y el empleo.

Paul Krugman es profesor de Economía en Princeton y premio Nobel de 2008.

@New York Times Service 2012. Traducción de News Clips.

El País, 29 de julio de 2012.

31 mayo 2011

Leganés según las respuestas del Catastro de Ensenada


Extracto del trabajo del libro El catastro de Ensenada en Leganés (1751-1754), de Carlos José López de la Cruz y Francisco Arroyo Martín.

En 1749, Fernando VI ordenó a su ministro de Hacienda, el marques de la Ensenada, la elaboración de un catastro que pretendía conocer la riqueza de las poblaciones de la Coronade Castilla que permitiera el establecimiento de un único impuesto, la Única Contribución, con lo se quería hacer más justo el sistema tributario de entonces. Este trabajo administrativo conel paso del tiempo se convirtió en un documento histórico de primer orden paras conocer cómo eran las ciudades y aldeas castellanas del siglo XVIII.

Las Respuestas Generales que en 1751 ofreció Leganés a las 40 preguntas del Interrogatorio del Catastro y las Notas de comprobación realizadas tres años después por el contador provincial Martín de Abarrategui, que verifican o corrigen los datos aportados por los vecinos y autoridades locales, son una fuente historiográfica fundamental para el estudio de la localidad en el siglo XVIII. Pues, como dice la introducción del cuestionario, su objeto es la evaluación de sus frutos y demás comercios, granjerías, ocupaciones y utilidades que se usan en el pueblo; a través de estas informaciones se pueden reconstruir importantes aspectos de la vida económica y política de Leganés, así como del quehacer cotidiano de las gentes que lo habitaron en ese tiempo. Las conclusiones que se desprenden de estos dos documentos por su extensión e importancia histórica merecen un monográfico en algún próximo número de esta revista, pero sirva este artículo como un pequeño avance.

Lo primero que destaca son las discrepancias que aparecen entre ambos documentos en relación al valor de las rentas y de los beneficios de oficios y propiedades –de un 30 %-; que demuestran el claro intento del vecindario y autoridades locales por ocultar parte de la riqueza de la localidad. Unas omisiones u ocultamientos que se comprueban en todos los sectores de la actividad económica local. Las autoridades de la villa de Leganés que participaron en la redacción del cuestionario fueron los dos alcaldes y los cuatro regidores del municipio, un procurador del Común y una serie de vecinos labradores y hortelanos de más edad en calidad de peritos inteligentes y prácticos en el suelo y tierras del término.

La población rondaría los 1.700 habitantes que se distribuían en unas 400 casas casi todas muy humildes. Cifras que nos hablan de un cierto estancamiento del crecimiento de la población en relación a datos de fuentes históricas anteriores y posteriores.

En cuanto a la configuración de la población existían pocos nobles; apenas una docena de hidalgos, aunque tres casas tituladas tenían una fuerte presencia en la villa: por un lado el marqués de Leganés que era el señor de la villa y cuyo mayorazgo estaba por entonces agregado a la casa de Altamira; y el marqués de San Vicente del Barco y el conde de Torrubia. También existía un importante grupo de población de dicado a actividades mercantiles y de servicios, si bien la mayoría eran agricultores y hortelanos. Resulta destacable que la principal actividad económica relacionada con la ganadería sea el elevado número de palomares que existían en Leganés.

Señalar que había pocos clérigos y que un 10 % de la población se declaraba como pobre, sin duda esta cifra elevada se debía a la existencia en la localidad de dos hospitales dedicados a la atención de los pobres enfermos de esta villa (y de Villaverde) y viandantes. El hospital más importante era el de la Santísima Trinidad fundado en 1623 de acuerdo a las disposiciones testamentarias de Juan Muñoz, miembro de una de las familias leganenses principales.

En resumen, Leganés en estos años del siglo XVIII se conforma como una villa señorial que basa su riqueza en el sector agrícola, y en concreto en el regadío, pues aunque sólo el ocho por ciento de la superficie cultivada es ocupada por huertas, éstas contribuyen en dos terceras partes del total de la producción agrícola con una significativa presencia de pequeños propietarios y una prosperidad que alcanza a diversos sectores y reduce el número de pobres; estos beneficios del campo posibilitan la existencia de otras actividades y oficios urbanos que generan un incipiente mercantilismo siempre vinculado a la demanda de productos de Madrid.

Artículo publicado en la Revista Cultural EL ZOCO, nº 14, Ver revista

© Francisco Arroyo Martín. 2011

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, Francisco. Leganés según las respuestas del Catastro de Ensenada. (http://elartedelahistoria.wordpress.com/2011/05/31/leganes-segun-las-respuestas-del-catastro-de-ensenada/). 2010

25 abril 2011

La Tierra plana

Archivado en: Edad Moderna,Historia,Personajes,Siglo XIX,Siglo XX,Sociedad — Francisco Arroyo Martín @ 10:40 pm
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La Tierra plana en el Océano mítico

Cuando escarbas un poco por la red son innumerables los temas curiosos que florecen. Sin ir más lejos, el otro día me encontré una página de una sociedad que defiende y argumenta que la tierra es… ¡plana! Hace tiempo que quería escribir una nota sobre este tema; en relación a la falsa creencia, muy extendida, de que hasta que Cristóbal Colón descubriera América se pensaba que la Tierra era plana.

La verdad es que la esfericidad de la Tierra no se ponía en entredicho por nadie del mundo del conocimiento de la época de los Descubrimeintos; otra cosa bien distinta era la imaginería popular, donde la idea de un planeta plano sí se mantuvo durante mucho tiempo. Incluso se llegó a decir que lo del “huevo de Colón” era un intento desesperado del genovés de sacar del error a los consejeros de los reyes católicos (que no fueron monjes de la Inquisición como se puede leer por ahí). Lo cierto es que las objeciones que los pensadores e intelectuales castellanos le pusieron a Colón cuando expuso su viaje a Cipango (Japón) por el oeste, eran razones científicas, mensurables y de gran rigor intelectual; fundamentalmente basadas en los cálculos de Eratóstenes y que demostraban el error de Colón al considerar el tamaño de la Tierra mucho más reducido del real: Colon creía que Cipango estaba a 5.000 km, mientras que los geógrafos castellanos afirmaban que estaba a 10.000 (distancia entre Cádiz y Tokio 11.260 km). Y todas se demostraron ciertas y hubieran significado la perdida de la expedición en el Océano de no haber hallado Colón en su camino las islas caribeñas. Además, en ningún escrito de Cristóbal Colón se alude a que hubiera tenido que convencer a nadie de que la Tierra era redonda

La esfericidad de la Tierra estaba planteada ya por los filósofos griegos y está plenamente definida en el siglo II con la obra de Tolomeo que establece ya sistemas de coordenadas de latitud y longitud con 360 grados. Y Eratóstenes ya midió la circunferencia de la tierra en el siglo III, obteniendo unos resultados que aún hoy asombran por su grado de certeza a pesar de los rudimentarios sistema de medición (la sombra proyectada por un testigo de igual altura a la misma hora en dos lugares diferentes); eso sí, el proceso lógico matemático que le permite definir el experimento es de la máxima brillantez y agudeza intelectual (y merece una entrada ex professo). Incluso uno de los grandes padres de la Iglesia, San Agustín en el siglo V, no concebía otra forma de la Tierra nada más que la esférica, si bien negaba la posibilidad de que existiesen los “antípodas” o habitantes del “otro hemisferio”. Aunque no faltaron pensadores clásicos y cristianos que afirmaron la idea de una Tierra plana: Lactancio, San Cirilo de Jerusalén, San Juan Crisóstomo, Cosmas Indicopleustes, etc, la escasez de referencias a estos pensadores en las cosmografías y topografías medievales hacen pensar en su nula influencia.

Moneda del emperador Leoncio (705) portando el globus cruciger

Portada del Sphaera Mundi

Como evidencia tangible de la concepción en la antigüedad de la Tierra como una esfera, reseñar que existe un símbolo cristiano medieval (si bien de origen pagano) que simboliza el poder de Cristo en el mundo, en el cual la Tierra se representa como una esfera. Se trata del llamado Orbe (globus cruciger), que se utiliza al menos desde el Imperio bizantino y que luego se repitió profusamente en la Edad Media y aún hoy lo vemos como parte de la mayoría de las coronas egregias europeas. En fin, el manual de astronomía de las universidades europeas del fin del medievo se titulaba,… tachín, tachán: ¡De Sphera Mundi!, obra de Juan de Sacrobosco, cuya primera edición data de 1472.

Bueno, pues a pesar de todo esto, es muy frecuente encontrar a gente que cree que en la Edad Media se pensaba que la Tierra era plana. La creencia surge de publicaciones norteamericanas (en concreto: «La vida y viajes de Cristóbal Colón», de Washington Irving ―autor entre otros relatos de «La leyenda de Sleepy Hollow», que seguro que nos suena por la peli de Tim Burton―, en 1828) que quisieron dotar a Colón de una clarividencia ajena a su tiempo y de un halo romántico del cual carecía, mostrándonos a este marino como casi un enviado de Dios para descubrir el continente americano. Cuando, bien al contrario, Colón murió negando que su descubrimiento fuera ningún nuevo continente; incluso cuando pisó las costas continentales (en la actual Venezuela) pensaba que se trataba de una nueva isla y acusaba de falsarios a los que afirmaban que era un nuevo continente. Pero esta idea arraigo en el mundo anglosajón y aún hoy se puede leer en libros de texto que en la Edad Media se creía que la Tierra era plana.

Imagen del libro Astronomía Zetética: la Tierra no es un globo de Samuel Rowbotham

Sin duda este ambiente propició que en el siglo XIX surgiera en la vieja Inglaterra una corriente seudocientífica que pretendía poner en valor “la verdad” revelada por Dios en la Biblia frente a los avances científicos de este siglo que la ponían en entredicho. Como parte de esta corriente surgió la figura de Samuel Birley Rowbotham (1816-1884), que bajo el pseudónimo de “Parallax” estableció lo que el llamó Astronomía Zetética (termino filosófico griego que significa búsqueda, inspección, investigación,…) y que define la tierra como un disco plano cuyo centro es el polo norte y sus bordes los forma un muro de hielo que correspondería con la Antártida. Sus seguidores formaron la Sociedad Zetética Universal que llegó a publicar una revista donde exponían sus experimentos y polemizaban con todo aquel que opinara de diferente forma. Este movimiento fue progresivamente decayendo hasta caer en el olvido. A principios del siglo XX esta cosmografía, junto con la corriente creacionista, se revitalizaron gracias al auge de las sectas cristianas en Estados Unidos. En particular fue muy importante la Iglesia Católica Cristiana fundada por John Alexander Dowie y continuada por Wilbur Glenn Voliva que mantuvieron viva esta idea hasta mediados de siglo en Zión (Illinois) donde se fundó una ciudad teocrática.

Pero hubo que esperar a que Samuel Shenton creara la International Flat Earth Society en 1956 como heredera de la astronomía zetética, para que se revitalizara esta idea. A partir de que el mundo entrara en lo que entonces se llamó como era espacial, esta corriente, curiosamente, obtuvo un cierto auge. El 24 de diciembre de 1968, la tripulación de la nave Apolo 8 tomó una foto conocida como “el amanecer de la Tierra” desde la órbita lunar en la cual por primera vez se fotografía a la Tierra completa. Los viajes espaciales dejaron claras e irrefutables evidencias de la esfericidad de la Tierra, que dejó de ser una verdad lógica para convertirse en una verdad empírica apreciable incluso por un niño; pero estas evidencias no arredraron el ánimo de estos visionarios sino que como los toros bravos se crecieron con el castigo y comenzaron a desarrollar una febril actividad que se extendió por la casi totalidad el mundo: en cualquier parte que se hablara de la carrera espacial ahí estaban ellos para poner el contrapunto y generar el debate.

El amanecer de la Tierra

La International Flat Earth Society catalogó esa imagen (y todas las demás de los programas Apolo, Soyuz, etc.) como falsa y como parte de una conspiración universal de agencias espaciales, gobiernos y científicos. También fue esta sociedad la primera que puso en cuestión la verosimilitud del alunizaje televisado mundialmente del Apolo XI en 1969, diciendo que se trataba de un montaje de las autoridades y que fue una grabación cinematográfica dirigida por Arthur C. Clarke (autor del relato y del guión «2001 Odisea en el espacio» en 1968), lo que aún hoy es un tema extendidísimo por la red y una certeza para millones de estadounidenses y para otros muchos millones de personas (entre las cuales se encontraba mi madre). Y como mejor prueban dicen que las históricas palabras del astronauta Neil Armstrong: “Un pequeño paso para un hombre, un gigantesco salto para la Humanidad”, solo pueden ser fruto de un avispado guionista de cine. Cosas como estas han convertido a esta sociedad en uno de los principales soportes de las teorías conspirativas globales (¡Huy!, perdón,… mejor: discales).

Shenton murió en 1971 y el relevo al frente de esta sociedad lo cogió el norteamericano Charles Kenneth Johnson quien, acompañado de su mujer Marjory, continuó la frenética actividad de su antecesor, hasta que en 1995 se incendiara su casa (y sede de la sociedad) de Lancaster, California. Con el fuego se destruyeron la casi totalidad de los archivos y documentos de la sociedad que llegó a contar con más de 3.000 miembros. Este suceso y la avanzada edad del matrimonio Johnson hicieron que la sociedad volviera a declinar, hasta prácticamente desaparecer, tras la muerte de su presidente en 2001 a los 76 años.

En estos momentos la International Flat Earth Society sigue existiendo formalmente, si bien su actividad ha disminuido notablemente, después de que fuera “resucitada” en 2004 por Daniel Shenton (sin relación familiar con Samuel Shenton). La sociedad, que admite miembros desde octubre de 2009, la integran 238 personas, según su propia relación de socios. La sede de la sociedad ahora es más virtual que física y puede encontrarse en la dirección web: http://theflatearthsociety.org/.

El actual presidente de la sociedad es un joven virginiano de 34 años que vive en Londres y su inspiración para refundar la sociedad le llegó tras escuchar en el 2004 el LP de Thomas Dolby The Flat Earth, disco que había sido editado veinte años atrás (aquí el video de la canción). Fruto de esta inspiración, el socio nº 1 y de honor de la International Flat Earth Society es el propio Thomas Dolby. En una entrevista publicada por El País el 19 de marzo de 2010, Daniel Shenton, tras decir que su trabajo no se trata de ninguna broma, afirma que el problema no está en la ciencia, sino “en la aceptación ciega de sus postulados sin preocuparse por investigarlos”. De todas formas, dice que acepta otras teorías muy cuestionadas por los apologéticos bíblicos como son la de la evolución de las especies de Darwin o el cambio climático.

Los principios programáticos de esta sociedad son: observar cuidadosamente, pensar libremente, redescubrir hechos olvidados y oponerse a asunciones teóricas dogmáticas, ayudar a establecer los Estados Unidos del Mundo en esta Tierra plana y reemplazar la religión de la ciencia… ¡por cordura! (Chapeau)

El disco terráqueo

El último modelo del mundo propagado por la sociedad sostiene que los humanos vivimos en un disco de unos 40.000 km de diámetro, con el Polo Norte en su centro y un inaccesible cordón glacial de 45 metros de alto como límite exterior, que se correspondería con el que comúnmente se conoce como continente antártico (en consecuencia también niegan las expediciones trasantárticas y afirman que las exploraciones se limitaron a recorrer un espacio dentro del borde de hielo). En este modelo, la Luna sólo tiene 51 km de diámetro (3.456, según los astrónomos) y dista de la tierra unos 400 km (en vez de 380.000). El Sol es ligeramente mayor que la Luna, 52 km de diámetro, y se encuentra a 500 km de nosotros (nada que ver con los 1.392.000 km de diámetro y los 150 millones de distancia de la astronomía científica). Estos astros, conjuntamente con las estrellas, rotan teniendo el centro del disco terráqueo como eje. Además, la Luna emite luz propia y el disco terráqueo flota sobre el agua bíblica. De todas formas, en algunos aspectos son menos intransigentes, y así aceptan la tectónica de placas y que una serie de cataclismos rompieron la masa única de tierra original dando lugar a la configuración actual de continentes e islas. Pero, incluso dentro del colectivo que defiende esta cosmología hay opiniones diferentes, así para algunos la Tierra además de ser plana es… ¡horizontalmente infinita! y se estira horizontalmente sin cesar.

La Tierra plana

Emblema ONU

Lo curioso es que la representación gráfica de la cosmología de las teorías de la Tierra plana ofrece un mapa que recuerda indudablemente al símbolo de las Naciones Unidas, hecho que Charles K. Johnson citaba como prueba de sus afirmaciones: “el símbolo es así porque ellos saben que la Tierra es realmente así”. Lo cierto es que el símbolo de las naciones Unidas (aprobado en 1946) se trata de una proyección de la Tierra equidistante acimutal centrada en el Polo Norte que se extiende hasta los 60 grados de latitud sur y cuyo centro corresponde al meridiano 0 (en la primera versión el meridiano central era el 90, quedando Estados Unidos en el Centro, pero resultaba demasiado escandaloso).

Ningún científico (que merezca esa denominación) ni tan siquiera algún grupo religioso de cierta implantación (si bien existen corrientes musulmanas que aceptan el mito) defiende los postulados de la Tierra plana, lo que ha llevado a esta sociedad a convertirse en un referente a la hora de referirse al pensamiento dogmático y la adherencia irracional a las tradiciones. En este sentido, el término “Flat-Earther” (trad. libremente como Tierraplanista) se usa en inglés para referirse a una persona que repudia los avances basados en el consenso científico y que, por extensión, vive anclada en la tradición acientífica.

Charles K. Johnson

Para terminar algunas afirmaciones que Charles K. Johnson escribió en sus boletines:

Nosotros afirmamos que la llamada ‘Ciencia’ actual y los ‘científicos’ consisten en la misma vieja banda de doctores brujos, magos, cuentistas, los ‘Clérigos-Actores’ para la gente común. La ‘ciencia’ consiste en un extraño potaje oculto de basura teorico-teológica… sin relación con el mundo real de los hechos, la tecnología y la invención, de altos edificios y veloces coches, aeroplanos y otras cosas Buenas y Reales de la vida; la tecnología no tiene ninguna relación con la red de estúpidas teorías científicas. TODOS los inventores han estado en contra de la ciencia. Los hermanos Wright dijeron: “La teoría científica nos reprimió durante años. Cuando abandonamos toda ciencia, empezamos desde un experimento y experimentamos, entonces inventamos el aeroplano.” Por cierto, todos los aeroplanos vuelan a nivel en esta Tierra Plana.

Curioso, ¿verdad? Pero esto no es lo más raro, pues buscando información para este artículo he encontrado que existe un buen número de gente que afirma que la Tierra es una esfera… ¡HUECA! Merece otro post.

Referencias en la red:

© Francisco Arroyo Martín. 2011

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, FRANCISCO. La Tierra plana. http://elartedelahistoria.wordpress.com. 2011

22 abril 2011

Juan Calles, Leganés en blanco y negro

Archivado en: Costumbres,Cultura,El Zoco,Historia,Leganés,Personajes,Siglo XX,Sociedad — Francisco Arroyo Martín @ 10:40 am
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En el año 2007, el Ayuntamiento de Leganés adquirió la colección de fotografías que Juan Calles fue acumulando tras casi cincuenta años de ejercer como fotógrafo en Leganés. Se trata de un patrimonio cultural de primer orden. Por un lado está el valor artístico indudable de alguna de las instantáneas que salieron del visor de Juan Calles, pero quizás el hecho de tratarse de una colección es lo que le otorga un valor que va más allá de lo meramente estético y lo transforma en fuente documental de primer orden para conocer la evolución histórica, social, cultural, etc. de nuestra ciudad en estos últimos años y en particular en los años previos a la democracia, en los cuales los testimonios gráficos son mucho más escasos, adquiriendo los existentes mayor relevancia.

Juan Calles, nació en Leganés allá por el 1927 y como casi todos los jóvenes de entonces era hortelano de profesión, pero frisando la treintena cambia de empleo y descubre un mundo nuevo que en su caso se convertirá en devoción y ocupación: la fotografía. A partir de entonces, la transformación de Leganés va a aparecer como el decorado vivo de sus retratos e instantáneas.

La colección depositada en el Archivo Municipal consta de más de 400 carretes con negativos en color y en blanco y negro y en ellos se pueden encontrar instantáneas sorprendentes, en las cuales aparecen las típicas imágenes de un pueblo labriego y agricultor junto a las grúas metálicas que comenzaban a levantar edificios de pisos por doquier. Hay edificios desaparecidos, calles irreconocibles, costumbres olvidadas, personajes y situaciones para olvidar…, junto a sugestivas transformaciones del espacio urbano, de las costumbres y de los usos culturales.

El año pasado se completó una interesante exposición con parte de estas fotografías de Juan Calles, que todos pudimos contemplar en la sala Antonio Machado. El catálogo de la exposición fue publicado por el Ayuntamiento de Leganés a través de Legacom con el título “Leganés se retrata con Juan Calles. 1960-1975”, obra de la cual tomamos las fotografías que acompañan esta reseña.

Artículo publicado en la Revista Cultural EL ZOCO, nº 12, Ver revista

© Francisco Arroyo Martín. 2010

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, Francisco. Juan Calles, Leganés en blanco y negro. (http://elartedelahistoria.wordpress.com/2011/04/22/juan-calles-le…blanco-y-negro/). 2010

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Fotos tomadas de La Comunidad Digital  Barrio de la Fortuna Leganés

23 enero 2011

Comprar, tirar, volver a comprar

Archivado en: Ciencia,Siglo XX,Sociedad — Francisco Arroyo Martín @ 12:00 pm

Ver el documental Comprar, tirar, comprar

SUSANA RODRÍGUEZ 04.01.2011

Baterías que se ‘mueren’ a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas… ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?

La 2 de Televisión Española y RTVE.es emiten “Comprar, tirar, comprar” un documental que nos revela el secreto: obsolescencia programada, el motor de la economía moderna.

Rodado en España, Francia, Alemania, Estados Unidos y Ghana, Comprar, tirar, comprar, hace un recorrido por la historia de una práctica empresarial que consiste en la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo porque, como ya publicaba en 1928 una influyente revista de publicidad norteamericana, “un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios”.

El documental, dirigido por Cosima Dannoritzer y coproducido por Televisión Española, es el resultado de tres años de investigación, hace uso de imágenes de archivo poco conocidas; aporta pruebas documentales y muestra las desastrosas consecuencias medioambientales que se derivan de esta práctica. También presenta diversos ejemplos del espíritu de resistencia que está creciendo entre los consumidores y recoge el análisis y la opinión de economistas, diseñadores e intelectuales que proponen vías alternativas para salvar economía y medio ambiente

Una bombilla en el origen de la obsolescencia programada

Edison puso a la venta su primera bombilla en 1881. Duraba 1500 horas. En 1911 un anuncio en prensa española destacaba las bondades de una marca de bombillas con una duración certificada de 2500 horas. Pero, tal y como se revela en el documental, en 1924 un cártel que agrupaba a los principales fabricantes de Europa y Estados Unidos pactó limitar la vida útil de las bombillas eléctricas a 1000 horas. Este cártel se llamó Phoebus y oficialmente nunca existió pero enComprar, tirar, comprar se nos muestra el documento que supone el punto de partida de la obsolescencia programada, que se aplica hoy a productos electrónicos de última generación como impresoras o iPods y que se aplicó también en la industria textil con la consiguiente desaparición de las medias a prueba de carreras.

Consumidores rebeldes en la era de Internet

A través de la historia de la caducidad programada, el documental pinta también un fresco de la historia de la Economía de los últimos cien años y aporta un dato interesante: el cambio de actitud en los consumidores gracias al uso de las redes sociales e Internet. El caso de los hermanos Neistat, el del programador informático Vitaly Kiselev o el catalán Marcos López, dan buena cuenta de ello.

África, vertedero electrónico del primer mundo

Este usar y tirar constante tiene graves consecuencias ambientales. Tal y como vemos en este trabajo de investigación, países como Ghana se están convirtiendo en el basurero electrónico del primer mundo. Hasta allí llegan periódicamente cientos de contenedores cargados de residuos bajo la etiqueta de ‘material de segunda mano’ y el paraguas de una aportación para reducir la brecha digital y acaban ocupando el espacio de los ríos o los campos de juego de los niños.

Más allá de la denuncia, el documental trata de dar visibilidad a emprendedores que ponen en práctica nuevos modelos de negocio y escucha las alternativas propuestas por intelectuales como Serge Latouche, que habla emprender la revolución del ‘decrecimiento’, la de la reducción del consumo y la producción para liberar tiempo y desarrollar otras forma de riqueza, como la amistad o el conocimiento, que no se agotan al usarlas.

Artículo original de Susana Rodríguez

5 diciembre 2010

San Nicasio, obispo y mártir


San Nicasio en la catedral de Reims

En Leganés, con la llegada de octubre llegan las fiestas de San Nicasio que celebramos con regocijo y alborozo en honor de nuestro santo patrón, pero a buen seguro que muchos también lo celebramos con desconocimiento de quién era este buen hombre. Pues a pesar de tratarse del santo patrón de Leganés desde tiempos inmemoriales es muy poco conocido en general; y aunque cuenta con una Hermandad desde hace más de quinientos años y es venerado por muchos lugareños tiene un escaso arraigo popular, como demuestra que en España existan apenas 3.300 personas que porten ese nombre. Y todo ello, empero de tratarse de un santo muy milagrero, pues según un documento del archivo de la iglesia de Regnes nada más y nada menos que “cura la desintería, calenturas, romatismos, miembros rotos, da abla a mudos, postemas, fluxo de sangre, sangre lluvia y resucita muertos (el subrayado es mío).

Para empezar hay dos San Nicasio con vidas muy similares, los dos son venerados en Francia, los dos fueron obispos, uno, de Rouen (el de Leganés) y otro de Reims, ciudades, además, muy cercanas entre sí, los dos murieron decapitados, los dos hicieron “cosas inverosímiles” después de perder la cabeza, los dos fueron martirizados conjuntamente con fieles seguidores,… En definitiva, muchas coincidencias que hacen pensar en un mismo mito caído en desuso y revitalizado más tarde por la imaginería cristiana. Incluso san Dionisio (Saint Denis, patrón de París) tuvo una vida y muerte muy parecida a estos “San Nicasio”. Las grandes diferencias entre el San Nicasio de Rouen y el de Reims radican en el origen: el de Rouen era griego, ateniense para más señas, y el otro era galo; la época: el “nuestro” anduvo en este terrenal mundo por el siglo I, y el segundo en el V; y en sus verdugos: así, al primero lo mataron los romanos y al segundo los vándalos o los hunos (en esto, como en el año, hay discrepancia). Pero la diferencia más clara es que el San Nicasio de Rouen se celebra el 11 de octubre y el de Reims el 14 de diciembre.

Nicasio es un nombre griego derivado del nombre de la diosa helena de la victoria: Niké (Νίκη). Y su significado es “El Victorioso”, “El Triunfante”. Comparte etimología con Nicanores, Nicetos, Nicandros, Nicomedes y Nicolases y significado con Victores y Vicentes. Según algunos autores San Nicasio era discípulo de Dionisio de Areopagita convertido al cristianismo por San Pablo y que para muchos erróneamente era el mismo San Dionisio obispo de París y que antes lo fue de Atenas y que murió decapitado en Montmartre junto con sus discípulos San Rústico y San Eleuterio, lo que no parece que sea lo más acertado.

Todo indica que Nicasio era un seguidor de los areopagitas atenienses pero que no conoció a San Pablo y que viajara a Roma a finales del siglo I y desde allí el papa San Clemente le enviara a predicar la buena nueva a la Galia como obispo de Rouan, entonces unas de las ciudades más prósperas de esa provincia romana. La tradición católica le hace peregrinar por gran parte de Francia en dirección a Rouan, adonde, por cierto, nunca llegará. En el camino es incontable el número de conversos que va haciendo a su paso y de los grandes milagros que obra. Entre estos destaca la victoria sobre un dragón (como haría después, en el siglo IV, San Jorge; que también murió decapitado, por cierto) que tenía aterrorizados y subyugados a los habitantes de la región de Pontoise, al norte de la actual París, o la expulsión de una caterva de demonios que moraban en una caverna en esa misma zona normanda.

El caso fue que las andanzas de Nicasio y de sus fieles discípulos Escubículo y Quirino, dieron que hablar y el gobernador romano de Lutecia los mandó apresar. Después de negarse los santos varones a venerar a Marte fueron martirizados hasta que finalmente se ordenó su muerte por decapitación en la ciudad de Écos. Lo más curiosos de la historia y lo verdaderamente inusual se produjo tras este suceso, pues cuenta la tradición católica que Nicasio una vez que perdió la cabeza se agachó, la cogió con sus propias manos y se lanzó a la carrera como si fuera el zaguero de la selección francesa de rugby. Atravesó sembrados, ascendió colinas y cruzó ríos, hasta que llegó a Gasny situada a una decena de kilómetros, donde, no sabemos si como fruto de la pérdida de la cabeza, por puro agotamiento o porque creyó llegar a la línea de ensayo, cayó al suelo y exhausto depositó su cabeza en el lugar donde después se alzaría un templo en su honor y memoria.

Iglesia de San Nicasio de Rouem

Evidentemente existe otra versión más racional pero menos lírica. Con toda seguridad los restos de los santos decapitados fueron arrojados como alimentos de fieras y alimañas para mayor escarnio y advertencia para los que negaran la religión oficial de Roma. Parece ser que algunos cristianos capitaneados por una joven llamada Pience y por un sacerdote pagano convertido al cristianismo llamado Clair de Beauvais, robaron los despojos y los enterraron en lugar seguro, donde con el paso del tiempo se construyó un templo y el priorato benedictino de San Nicasio que alcanzó un gran apogeo económico fruto de la tradición que nos dice que San Nicasio siguió obrando milagros después de su muerte. Así, en siglo XI aparecieron los que algunos decían que eran restos del santo, para comprobar su santidad se decidió quemarlos, y milagrosamente no sólo no ardieron las reliquias,… ni tan siquiera se chamuscó el paño que las envolvía. En el siglo siguiente el santo se las ingenió para poner en evidencia al noble del lugar que había suspendido el derecho que la iglesia de San Nicasio en Gasny tenía en el mercado local y además no había cumplido varias promesas con la parroquia, y, así, impidió que sus restos se sacasen en rogativa a pesar de utilizar para ello las fuerza de veinte hombre y otras tantas bestias, hasta que el conde del lugar pidió perdón y subsanó sus tropelías con la iglesia del santo.

A partir de aquí fue un no parar: curó de calenturas cuartanas (paludismo) a un joven belga; a otra mujer la curo de una hemiplejía con tan sólo el roce de las reliquias; un anciano ciego recuperó la vista; a otro joven le sanó los huesos rotos de brazos y piernas; llegó incluso a curar a un niño que había nacido ciego, sordo y mudo. Pero el milagro más sonado fue el que realizó con una joven llamada Elena que cayó muerta de repente en la iglesia, allí quedó su cuerpo para recibir sepultura y el párroco dirigió una oración pidiendo auxilio a los santos mártires; cuando volvieron a enterrar el cuerpo de la joven asombrados descubrieron que estaba vivita y coleando y dando gracias a San Nicasio que se le había aparecido y “después de mostrado el lugar lleno de delicias, le mandó que se bolbiesse a la casa de sus padres”. De todas formas el santo no estaba para bromas, pues se cuenta el caso de que después de curar a una niña de una inflamación en los pies que le impedía andar, sus padres no cumplieron con la ofrenda anual que le prometieron al santo y este no se cortó y la inflamación volvió a los pies de la niña en el doble de su tamaño, tras el arrepentimiento de los padres el santo repitió el milagro; parece que ya nunca se les olvidó el voto.

Se trata de un caso evidente de propaganda milagrera que busca que los fieles depositen sus esperanzas y sus ofrendas en el santo local y contribuyan así al engrandecimiento de la parroquia. No les debió de ir mal a los benedictinos si la fama de este santo llegó a Leganés, entonces una pequeña aldea castellana de labriegos y hortelanos que pusieron su fe en este santo con la confianza de que les protegería de las fiebres e infecciones tan frecuentes en un lugar tan legamoso. No sabemos a ciencia cierta el momento de la advocación a este santo si bien la primera referencia documental aparece en las Relaciones de Lorenzana, en 1580, donde se dice que el lugar “tiene voto de guardar el día de señor San Nicasio que votaron los antiguos de él por la pestilencia que un tiempo dicen haber habido”, lo que si está confirmado que desde inicios del siglo XVII existe una Cofradía en el lugar encargada de mantener el voto al santo.

La imagen del santo que se pasea en procesión por Leganés tiene poco que ver con la iconografía tradicional que nos presenta a este santo decapitado y sujetando su propia cabeza, representación que se repite con varios santos lo que seguramente ha llevado a algunos a confundir al Sant Denis representado en al catedral de París con nuestro San Nicasio. De todas formas, el santo, de alguna manera se sale con la suya, al esconder la cabeza cuando pasa por debajo de la vía, en el “puente de Simago”, en su anual paseo por las calles de Leganés.

Pero en esto de estatuas,… ¿Qué decir Sobre la que realizó Miguel Zapata en honor de San Nicasio y que está situada en la cercanía de la iglesia? Está más cerca de la imagen de un fiero guerrero de la antigüedad que de un benévolo obispo; la capa magna parece una pesada adarga, el báculo obispal una amenazadora pica, y la mitra… ¿es o no es clavadita a un casco de guerra griego? Yo la llamo “Nicasiator”.

 

San Nicasio de Miguel Zapata ("Nicasiator")

Artículo publicado en la Revista Cultural EL ZOCO, nº 11, Ver revista

© Francisco Arroyo Martín. 2010

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, Francisco. San Nicasio, obispo y mártir. (http://elartedelahistoria.wordpress.com/2010/12/05/san-nicasio-obispo-y-martir//). 2010

1 noviembre 2010

¡A las barricadas! La CNT cumple cien años.


Logo del CeNTenario

El pasado 29 de noviembre se cumplieron 100 años de la constitución de la Confederación Nacional del Trabajo en el palacio de Bellas Artes de Barcelona. Lo primero que llama la atención es el nulo eco que esta efemérides ha tenido o está teniendo en los medios de comunicación social, si bien hay que decirlo, que en consonancia con la escasa incidencia que el histórico sindicato anarquista tiene en la actualidad en la sociedad española. Pero aún reconociendo esta escasa presencia el panorama político y sindical no deja de ser significativo el olvido sino a su trascendencia actual a su valor histórico dentro de la Historia del Movimiento Obrero en particular y de la Historia de España en general. La CNT llegó a ser, junto con la UGT, la mayor fuerza sindical de la España de las primeras décadas del siglo XX. Tanto, que es imposible comprender ese periodo histórico sin conocer cual fue el papel que la CNT jugo en cada momento.
El sindicato es heredero directo de los sindicatos anarquistas “Solidaridad Obrera” que decidieron en el congreso de Barcelona de 1910 conformar una nueva fuerza sindical de ideología anarcosindicalista y de carácter nacional que se convirtiera en alternativa al sindicalismo socialista de la UGT. Pero hay que decir que la presencia del anarquismo como corriente y pensamiento político estuvo presente en España desde 1869 tras la formación de la sección española de la Primera Internacional en Barcelona y al año siguiente en Madrid. Después los dispersos grupos anarquistas se organizaron bajo distintas formaciones: Federación de Trabajadores de la Región Española, Federación Regional de Resistencia de la Región Española, y ya en el siglo XX en la más conocida Pacto de la Unión y Solidaridad Obrera, dando lugar a los sindicatos “Solidaridad Obrera” que se agruparon en la Confederación Regional de Solidaridad Obrera.
El empuje intelectual de la nueva formación se debe en gran parte a los redactores del periódico “Solidaridad Obrera” (La soli) José Prat y Ricardo Mella y se basaba en los principios clásicos del sindicalismo revolucionario. Así en una de las resoluciones del congreso fundacional se establece que uno de los objetivos de la nueva organización es: “apresurar la emancipación económica de la clase trabajadora a través de la expropiación revolucionaria de la burguesía”.

Portada actual de Solidaridad Obrera

Tras varios altibajos y periodos de ilegalización, el sindicato anarquista alcanzó su mayor esplendor en la guerra civil, pero ya en 1923 sus dirigentes afirmaban contar con más de 700.000 afiliados en toda España tras su exitosa participación en la huelga general de 1917 convocada conjuntamente con la UGT. La CNT supo mantener una gran independencia respecto de los partidos políticos hasta el final de la guerra civil, en contra de lo que había pasado son otros sindicatos revolucionarios occidentales (la CGT francesa, la CGL italiana o la IWW estadounidense,…), que cayeron pronto bajo la influencia de los Partidos Comunistas o Socialistas. Independencia que aún hoy mantiene y que es uno de sus mayores logros pero a la vez una de las razones de su actual posición marginal dentro del movimiento obrero español.
La feroz represión franquista dejó absolutamente esquilmada a la organización anarcosindicalista y con la llegada de la democracia no supo o no pudo, víctima de sus propios planteamientos revolucionarios, aceptar la reforma política como mecanismo válido para sus fines, quedándose fuera del pacto democrático de la transición. La ciudadanía y el movimiento obrero de entonces rechazaron decididamente la ruptura, pues la incertidumbre de esta opción les llevaron posiciones posibilistas en contra de las revolucionarias.

 

Cartel del Centenario

Además, una nueva fuerza sindical había nacido de una forma arrolladora dentro del país en los años de la dictadura: las Comisiones Obreras. Esta nueva organización sindical sí supo y pudo conjugar los anhelos revolucionarios con las posibilidades reales de cambio y se convirtió así en al fuerza hegemónica del movimiento obrero en los últimos años del franquismo, papel que tuvo que compartir con la UGT una vez que el sindicato socialista pudo reorganizarse.
La CNT quedó relegada a un segundo plano y se convirtió en la voz de los grupos más radicales que la llevaron a posiciones cada vez más minoritarias y marginales. En estos momentos desarrolla su labor en dos campos fundamentales, por un lado las luchas sindicales, de las cuales hay muestra de su actividad en el conflicto que mantiene con la Mercadona o en el importante papel que jugó en la última huelga del metro de Madrid; y, también, dando cobijo a los movimientos antiglobalización y antisistema, en muchos casos en sus facetas más radicales y violentas, y que son de difícil comprensión de por sí y aun más por una sociedad tan mediatizada como la nuestra.
Como decía al inicio, por la importancia de esta organización en nuestra historia reciente, es difícil entender el olvido institucional y sobre todo mediático a su centenario, tan sólo puede entenderse por lo incómoda que es la CNT para el poder establecido, tanto por su historia como por su situación actual, y por el propio radicalismo del que hace gala el sindicato anarquista que le aleja mucho del sentir actual del movimiento obrero.
Cuando estaba escribiendo este post llegó la noticia de la muerte de Marcelino Camacho, fundador de CC.OO. y figura imprescindible para entender el sindicalismo y el movimiento obrero español en la actualidad, quien destacó por su entrega y compromiso a lo largo de toda su vida. Sirva este post como humilde homenaje a su persona y a su ejemplo.

Video con el himno del sindicato. ¡A las barricadas!

Enlaces:

CNT

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Programa de actos

© Francisco Arroyo Martín. 2010

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, FRANCISCO. ¡A las barricadas! La CNT cumple cien años. http://elartedelahistoria.wordpress.com. 2010

13 octubre 2010

Doña Urraca, primera reina de Castilla. Una mujer maltratada.


La reina Urraca de León y de Castilla fue la primera mujer que ejerció de forma efectiva el papel de reina “propietaria” en España (entendiendo España como el territorio ocupado por los distintos reinos cristianos ibéricos durante la Edad Media, de la misma forma que entendieron este concepto los que vivieron esa época), y se trata de un personaje verdaderamente insólito en la Historia del medioevo hispánico, por su condición femenina y por la incidencia que tuvo en los hechos históricos de su época como por las controversias que su persona ha generado después.  Sufrió el maltrato físico y psíquico de su marido e incluso de sus súbditos, pero demostró también una fuerza y una determinación indomable que la llevo a ser de nuevo maltratada por al Historia.

En purita verdad no fue la primera, pues su abuela Sancha fue reina “consorte” de Castilla (merced a su matrimonio con el segundo hijo del rey Sancho de Navarra: Fernando, a quien el rey navarro le dio como dote el condado de Castilla, que pertenecía a su mujer la condesa Muniadona Sánchez, y los territorios usurpados al reino de León entre el Pisuerga y el Cea, con el título de reino de Castilla, convirtiéndose así, en 1032, en los primeros reyes castellanos), y además reina “propietaria” de León tras la muerte sin descendencia de su hermano, el rey Bermudo III (guerreando con Fernando I de Castilla, precisamente). Pero no llegó a ejercer de forma efectiva el reinado ya que fue su marido Fernando I el ungido y coronado como rey de León en 1038. Con este pequeño botón queda claro el monumental lío existente entre las familias reinantes de León, Castilla y Navarra, y, a través de esta última, también con Aragón.

Pero esto es baladí con el guirigay que se monta unos años después tras la,… Pero volvamos al tajo y a nuestra Urraca. Contaba nuestra reina entre sus bisabuelos con un rey de Navarra, un rey de Aragón, una condesa de Castilla y un… ¡rey de Francia! Por pedigrí que no falte y teniendo como modelo a su padre, Alfonso VI, no debían faltarle ni mala leche ni una libido desenfrenada. Baste recordar que entre otras lindezas su padre tuvo cinco esposas legales (Inés de Aquitania, Constanza de Borgoña, Isabel de Francia, Berta de Toscana y Beatriz de Este), otra que no se sabe muy bien si fue concubina o esposa legal (Zayda, hija del rey moro de Sevilla, llamada Isabel tras el bautismo) y un número incierto de amantes entre al que destaca Jimena Núñez, (eso sin contar los escarceos de un solo día que en su vida tan azarosa no debieron ser pocos); y respecto a la mala leche tan sólo recordar que fue acusado por las lenguas de doble filo de instigar la muerte de su propio hermano (Sancho II de Castilla) para hacerse con el reino castellano.

Con estos orígenes no es de extrañar el apodo con el que pasó a la posteridad: Urraca “La Temeraria”. Como veremos la historiografía tradicional, haciendo gala de su vena más misógina, nos ha presentado su figura como modelo de lo que no debía ser una mujer, incluso se la reconocen “meritos” que serían de alabar en un hombre pero reprochables absolutamente en una mujer. Las mujeres, como hijas de Eva, encarnaban la debilidad y la concupiscencia y las hacían inferiores al varón y necesariamente estar unidas a ellos para atenuar su apetito interior. Pero esta visión tan machista es a todas luces parcial y no debió corresponderse fielmente a la realidad, dando lugar a una figura histórica muy controvertida.

En la edad media la mujer estaba lastrada por el tópico de la debilidad y la dependencia del hombre, por eso siempre atrajo la atención la habilidad, el carácter y la determinación de la reina Urraca. Seguramente su personalidad y las circunstancias históricas del momento favorecieron a que fuera el eje de innumerables intrigas políticas y dinásticas, todas ellas cargadas de traición, amor, pasión, engaño,… Era esta mujer hija primogénita de Alfonso VI de Castilla y de Constanza de Borgoña y debió nacer en León allá por el año 1081. Contrajo matrimonio en primeras nupcias (con apenas doce años) con el conde Raimundo de Borgoña de quien nacería el futuro Alfonso VII en 1105.

Urraca se convierte en la única heredera a los tronos de León y de Castilla tras la muerte de su hermanastro Sancho en la batalla de Uclés en 1108. La ocasión la solemniza Alfonso VI en Toledo poco antes de morir cuando convoca una Curia en esta ciudad para proclamar a su hija como sucesora. Urraca jura en el Alcázar de Toledo sus deberes y obligaciones como futura Reina de Castilla y León.

Urraca era viuda desde hacía un año y en consecuencia quiso su padre casarla con el monarca aragonés Alfonso el Batallador, intentando vanamente con un marido foráneo evitar disputas ente leoneses y castellanos y garantizar la defensa de sus reinos de la amenaza almorávide. Las bodas tuvieron lugar en Monzón de Campos en 1109 con la decidida oposición de la nobleza castellana y de ella misma que llegaría a decir:

Me vi forzada a seguir la disposición y arbitrio de los grandes, casándome con el cruento, fantástico y tirano rey de Aragón. El cual, no sólo me deshonraba con torpes palabras sino que muchas veces mi rostro fue manchado por sus sucias manos y golpeado por su pie.

Desde el mismo momento que Urraca accede al trono demuestra una voluntad férrea en conservar para sí y para su dinastía los reinos heredados de su padre. Y al poco tiempo la discordia por las disputas territoriales rompió su matrimonio que dio origen a continuos enfrentamientos entre castellanos, leoneses y aragoneses. Las capitulaciones preveían que todos los reinos del matrimonio pasarían al heredero común, lo que dejaba fuera de la sucesión de León y de Castilla a Alfonso Raimúndez (hijo de Urraca y futuro Alfonso VII como ya he señalado) que merced a la dote de su madre era el conde de Galicia. Esto supuso una seria oposición de los prelados gallegos encabezados por el obispo Gelmírez que no querían perder los privilegios obtenidos y de otros nobles que buscaban la formación de un reino independiente en Galicia en favor del hijo de Urraca. Esta primera revuelta fue aplacada con furia por el Batallador.

Por otro lado, el rey aragonés no podía entender como la reina, que tenía dos hijos de su anterior matrimonio, aún no había engendrado uno suyo, que acapararía los reinos castellano y aragonés y se convertiría en el rey más poderoso de la península. Y este pensamiento le consume. Además, las discrepancias afloraban por doquier; se cuenta que Urraca liberó en Huesca a un buen número de nobles árabes que Alfonso de Aragón tenía como rehenes sin consentimiento de su marido. La violenta reacción del aragonés no tarda en llegar y después de maltratar furiosamente a la reina, llegando incluso a pegarla una paliza él mismo, la manda encerrar en la torre del castillo de El Castellar, de donde puede huir refugiándose finalmente en Burgos.

Estamos ante una guerra civil abierta en la cual, en general, baja nobleza castellana y leonesa apoyaba al monarca aragonés, mientras la alta nobleza y los prelados a la reina castellana y al frente el conde de Candespina, Gómez González, y el arzobispo de Toledo, Bernardo de Sédirac. El Batallador penetró con un potente ejército en Castilla y tomó importantes ciudades leonesas y castellanas: Palencia, Burgos, Osma, Orense, Toledo, donde depuso al arzobispo, y Sahagún, donde la reina estaba escondida en un convento que es saqueado por el aragonés.

Al final, Urraca pudo refugiarse y hacerse fuerte en el castillo segoviano de Candespina, propiedad del conde Gómez González, desde donde la reina recabará todos los apoyos posibles, llegando a entrevistarse con Jimena Díaz, la viuda del héroe castellano por excelencia: El Cid. Tras una corta estancia en Toledo, Alfonso de Aragón dirigió su ejército hacia el cuartel general de la reina Urraca en Segovia produciéndose una cruenta batalla el dos de abril de 1111 en Candespina, en la cual los aragoneses infligieron una severa derrota a las tropas fieles a Urraca. Hay que señalar que en esta ocasión el Batallador estuvo apoyado por los condes de Portugal, nada más y nada menos que la propia hermana de Urraca: Teresa que pretendía, y al final lograría, la independencia de Portugal. Por si faltaba algo que liara más la madeja.

Tras este suceso se produjo una sorprendente reconciliación entre Urraca y Alfonso en Carrión, en la cual los condes portugueses tienen que renunciar a sus elevadas pretensiones (pedían en pago de su ayuda nada más y nada menos que el reino de Toledo). Parece ser que esta reconciliación fue meramente circunstancial, pues apenas unos meses más tarde, la reina que no se fiaba en absoluto de su marido, decidió apoyar los movimientos secesionistas de Galicia en favor de su hijo Alfonso Raimúndez que es coronado (con siete añitos) como rey de Galicia en septiembre de ese mismo año. El Batallador comienza una nueva campaña de castigo contra Urraca que con treguas y hostilidades durara hasta 1114.

Un año antes se había producido la que sería la última “reconciliación” entre Alfonso y Urraca, que según cuentan las crónicas se vino al traste por la ingerencia de Teresa (recordemos: condesa de Portugal y hermana de Urraca) que malmetió al rey con la inventada conjura de que su hermana pretendía envenenarle. En estas, Alfonso de Aragón decide abandonar sus aspiraciones territoriales y pedir la nulidad de su matrimonio (a lo que se había negado hasta entonces) y repudiar a Urraca, lo que consigue en el Concilio de Palencia de ese año merced a una dispensa del papa Pascual II.

Parecería que una vez superado este infausto matrimonio la cosa se sosegaría, pero para nada. Urraca, una vez liberada de la atadura matrimonial, decidió reinar en solitario si bien no le faltaron amantes, entre los que hay que destacar a su privado el conde Pedro González de Lara de quien tuvo dos hijos. Según cuentan las crónicas, Urraca quiso casarse con este conde pero fueron los nobles y ricos hombres castellanos los que impidieron el matrimonio.

En el mundillo político la cosa tampoco fue bien: enfrentada a Portugal, Navarra y Aragón; con los musulmanes aprestados en la frontera del Tajo; con los grupos burgueses y de la baja nobleza de sus reinos apoyando, en algunos casos abiertamente, a Alfonso de Aragón; y con la enemistades que generaba su privado Pedro de Lara, la situación era poco esperanzadora. Pero lo peor estaba por venir aún de Galicia. Tras haber apoyado la independencia de este condado en la figura de su hijo Alfonso, la reina quiso apartarlo de la influencia de la nobleza y del clero gallego. A tal fin, en 1115 puso cerco militar a la ciudad de Santiago de Compostela. Diego Gelmírez, obispo de Santiago, y el levantisco Pedro Froilaz, conde de Traba, pactan una rendición con Urraca y durante la entrevista que mantienen se produce uno de los hechos más sorprendentes de la Historia de España y que aún hoy nos deja estupefactos.

Durante la reunión en el palacio obispal se produce una revuelta popular y la población se amotina. La reina se ve sorprendida por la turba y fue golpeada y humillada sin piedad, hasta que fue arrojada desnuda a un barrizal donde fue vejada y hasta dicen que con algún conato de lapidación.

Así lo cuenta Jerónimo de Zurita:

La cogen y arrojándola al suelo en un lodazal, arrebatándolos como lobos, hacen jirones sus vestidos, hasta tal punto que los pechos abajo quedó en el suelo con el cuerpo vergonzosamente desnudo y a la vista de todos. Llegó el obispo donde yacía la reina en el fango, pisoteada por las turbas de los agresores y viéndola tan feamente desnuda y postrada, transido de dolor, pasó de largo.

Y así Enrique Flórez:

Ya no se tenía respeto a nada. No le valió a la iglesia del Apóstol su sagrado. Pusiéronla fuego. Y viendo arder el templo, ¿qué seguridad esperarían la reina y el prelado? Saliéronse del palacio. Refugiáronse a la fuerza en una torre. Saquearon el palacio los tumultuados. Atreviéronse a dar contra la torre donde estaban la reina y el prelado. Ciegos ya, clamaban descubiertamente por su muerte. Ponen fuego a la torre. Dispónense los sitiados a morir. El obispo confesó a la reina y compañeros. No hubo más racionalidad en el monstruo de la sedición, que permitir que saliese la reina. Salió esta obligada por el prelado, y recibida seguridad sólo la halló en la vida. Perdiéronla el respeto. Arrojáronla en el suelo. Y en semejante desorden se debe extrañar más lo que no hicieron.

A pesar de lo crítico de la situación la reina pudo huir y salvar milagrosamente la vida. La ciudad pagaría caro este atrevimiento, pues una vez al mando del ejército sitiador tomó la ciudad al asalto y desencadenó una feroz represión. De cualquier forma sus enfrentamientos con los partidarios del conde de Traba no cesaron hasta su muerte, a pesar de que en 1117 firmó el pacto de Tambre que convertía a su hijo Alfonso Raimúndez en rey de Toledo (fue coronado en 1118) y de Galicia, y garantizaba su sucesión en los reinos de León y de Castilla (lo que sucedió en 1126). Tampoco cesaron los enfrentamientos con el rey aragonés con resultados dispares, pues si bien Urraca tuvo que ceder en 1122 varias localidades castellanas y renunciar a sus derechos sobre la taifa de Zaragoza a cambio de la renuncia de El Batallador al trono castellano leonés, pudo en 1124 reconquistar Sigüenza parando definitivamente la expansión aragonesa en Castilla, de igual forma que algunos años antes, con la recuperación de Zamora, replegó las ambiciones de su hermana Teresa de Portugal.

La reina Urraca murió de parto (de un tercer hijo del conde Pedro González de Lara) a los 45 años de edad en el castillo de Saldaña (Palencia), el 8 de marzo de 1126. Por expreso deseo suyo fue enterrada en el panteón real de San Isidro en León.

A lo largo de toda su vida intentó hacerse respetar por sus súbditos y se dice que cuando se sentía desobedecida gritaba: “¡El rey soy yo!”. Llegó a titularse Totius Hispaniae Regina (Reina de Toda España) en consonancia con el titulo imperial que lució su marido hasta la anulación matrimonial: Alfonsus Gratia Dei Imperator de Leone et Totius Hispaniae Rex. Lo cierto es que de haber prosperado esta unión dinástica hubiera supuesto la unificación en un solo rey todos los reinos cristianos de España (incluido Portugal que no alcanzaría su independencia de “iure” hasta 1143).

La figura de Doña Urraca no ha sido bien tratada ni por la historia ni por la literatura. Las múltiples luchas entre Urraca y sus familiares (esposo, hermana, hijo), con los nobles, con el clero,… fueron el contexto idóneo para conformar la visión tan negativa que hemos recibido de esta reina de Castilla y de León a través de unas fuentes históricas, principalmente la Historia Compostelana y la Crónica de Sahagún, muy parciales. Descrita como una mujer ambiciosa y sin moral, al igual que otras figuras malditas de la historia de Castilla como Pedro I El Cruel, la vida y la personalidad de la reina doña Urraca está sometida desde hace algún tiempo a una profunda revisión historiográfica.

Referencias en la red:

© Francisco Arroyo Martín. 2010

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, FRANCISCO. Doña Urraca, primera reina de Castilla. Una mujer maltratada http://elartedelahistoria.wordpress.com. 2010

(OGH29H)

13 junio 2010

Rodrigo, el último rey de los godos

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La caída del reino visigodo en manos de las hordas musulmanas del norte de África fue de todo punto muy sorprendente, en particular por la rapidez y facilidad con que se produjo. Hay que considerar que el imperio romano necesitó doscientos años en someter a la península ibérica desde que Cneo Escipión pisara las tierras de la desembocadura del Ebro hasta que el gran Augusto diera por terminada la conquista en el año 17 tras someter a las tribus cántabras y vasconas. Lo mismo hay que decir de la Reconquista posterior de los reinos cristianos, que les llevó nada más y nada menos que la friolera de 800 años recorrer el camino de Covadonga a la Alambra.

Bien al contrario, los musulmanes conquistaron toda la península en apenas ¡9 años!: en el 711 pisaron en Algeciras tierras ibéricas por primera vez, y en el 720 conquistaron Narbona, entonces frontera septentrional del viejo y aniquilado reino visigodo, más allá de los Pirineos. Los musulmanes quisieron ir más allá pero los francos resistieron el envite y Carlos Martell pudo situar en Potiers el punto máximo de la penetración musulmana en Europa en el 732. No se verá algo parecido hasta que los castellanos del siglo XVI sometieran a la práctica totalidad del continente americano en apenas unas décadas bajo el yugo y el haz de flechas hispánico

El conocimiento que tenemos del proceso histórico de la invasión se basa en pocas fuentes certeras, pues las principales son los cronicones musulmanes, las crónicas mozárabes, basadas en muchos casos en las fuentes árabes, y los romances y relatos cristianos, en muchos casos versionados, que se fueron produciendo a lo largo del tiempo. La mayoría de estas fuentes no soportan un mínimo análisis crítico, pero han conformado una versión “oficial” del proceso de la invasión musulmana. La novelada Crónica Sarracina o del Rey Don Rodrigo con la destrucción de España de Pedro del Corral, publicada en 1430, fue la obra que compendió todas las tradiciones y estableció la versión más aceptada. Versión, por otra parte, que está en revisión por los historiadores medievalistas; llegando algún autor, concretamente Ignacio Olagüe, a tildar esta invasión como un mito y a afirmar que lo que se produjo fue una revolución islámica en la península fruto del secular arrianismo visigodo.

No compete en este artículo entrar en este laberinto [por atractivo que fuera], y sí centrarnos en la versión más conocida y popular, pues a pesar de ser camino mejor diseñado no le faltan curvas, pendientes y túneles que le hagan interesante.

Para los musulmanes la conquista fue designio de Alá para extender la verdad revelada a su profeta Mahoma; lo normal, vamos. Para los cristianos era, cuanto menos incomprensible, que su Dios les abandonara de esa manera, y descorazonados se lanzaron a descubrir en los renglones torcidos la divina línea recta. Y sólo encontraron una explicación razonable: Dios los castigaba por sus pecados y la penosa reconquista sería su penitencia. Bien…, pero los pecados debieron ser terribles para tal castigo, en consecuencia sólo los pudo cometer lo más señalado de reino: el rey, que no era otro que un tal Rodorico, más conocido bajo la forma castellanizada de Rodrigo, que además tuvo que pecar de manera superlativa. La Historia nos ha presentado a este personaje como la personificación misma del pecado y del mal gobierno, que lejos de ocuparse del bienestar de su reino de sus súbditos y llevar una honrosa vida, se vio arrastrado por las bajas pasiones al más negro lodazal.

Pero…, ¡¿Qué hizo este hombre con consecuencias tan graves?!: pues, folgar con una bella mujer. Ya se sabe: “la jodienda no tiene enmienda”.

La cosa no debió ser tan simple vamos a ver quién era este buen señor. En principio Rodorico o Rodrigo era el gobernador (dux) de la provincia Bética del reino visigodo. A la muerte del penúltimo rey godo, que no era otro que un tal Witiza [otro qué vaya pieza], los nobles visigodos decidieron retomar la tradición germánica de la monarquía electiva en vez del modelo hereditario que poco a poco se había impuesto en la sucesión de los reyes. El hecho es que en el sínodo de Toledo de 710 los nobles, reunidos en cónclave, le nombran rey en contra del Agila, hijo de Witiza. Esto originará una guerra civil entre los partidarios de uno y de otro, Rodrigo controlará las provincias meridionales y los witicianos las más septentrionales. Hay relatos que dicen que el enfrentamiento entre las dos familias venía de antiguo, y ya Witiza encarceló y arrancó los ojos al padre de Rodrigo, Teodofredo, que era hijo del que fue rey godo Rescenvinto. Rodrigo, en venganza, se rebeló contra el rey y le venció en batalla y le envió preso (y también sin ojos) a Córdoba donde murió, proclamándose rey.

Sea como sea, el caso es que el nuevo rey se asienta en al palacio real de Toledo y allí comienzan a acudir los miembros de las familias de la nobleza que acuden como moscas golosas a la miel; una de ellas será su perdición. Pero no será por que no se le avisó, pues cuenta la leyenda que había una torre en Toledo que escondía en su seno el futuro de la monarquía y que todos los reyes godos se habían guardado escrupulosamente de violar su secreto, pues según la tradición el hacerlo traería la destrucción del reino. Popularmente se pensaba que escondía el más fabuloso tesoro que nunca vio ser humano.

Don Rodrigo, bien por avariciosote natural, bien porque necesitara fondos para guerrear, decidió descerrajar la puerta y hacerse con el tesoro si lo hubiera. De nada sirvieron las advertencias de los sabios y ancianos consejeros, Rodrigo estaba decidido, ni las maldiciones ni las consejas de viejas de duendes y fantasmas le amedrentaron.

Ante la vacilación de los guardias y soldados, él mismo dio el postrero empujón a la reja de hierro y bajo la luz de las teas avanzó temeroso y vacilante; pero pudo más la avaricia que el miedo y a la postre llegó adonde había un cofrecillo encima de una hermosa mesa de alabastro. Abrió tembloroso el cofre esperando encontrar algo de valor y lo que halló fue un lienzo con figuras de fieros jinetes armados de sables y lanzas tocados de turbantes con el siguiente lema:

Rey necio: mira los hombres que te arrojarán del trono y subyugarán tu reino

De inmediato comenzaron las figuras a tomar vida y comenzaron a girar en la sala: los relinchos y los cascos de los caballos se confundían con las trompetas, las cajas y los timbales; y los gritos de guerra atronaban bajo los golpes de sables y silbos de saetas,… todo en espantosa algarabía. El rey aterrorizado, se precipitó fuera de la torre y ordenó volver a poner las cancelas y sellar las puertas. Ya era demasiado tarde: pecó aquí el pobre Rodrigo de avaricioso y de soberbio; no serán sus únicos pecados.

Como las desgracias no vienen solas este hombre pilló la sarna y para curarle una joven cortesana acudía todos los días a limpiarle las costras de los comezones, lo que hacía la bella con delicadeza y primor, dicen que con un alfiler de oro. No sabemos hasta dónde le alcanzó la infección, pero una picazón singular en salve qué parte le debió entrar al buen Rodrigo que se quedó prendado de la hermosa doncella. Parece que el rey alargó la enfermedad todo lo que pudo y en este tiempo se las ingenió para verla desnuda lo que le obnubiló por completo el seso y el sexo, y la obsesión de poseer lo que no era suyo no paró hasta que folgo con ella. Para algunos el fornicio fue consentido por la joven bajo la falsa promesa de matrimonio; para otros, simple y llanamente el rey la forzó iracundo tras el pertinaz y reiterado rechazo de la joven. La envidia, la ira y la lujuria cayeron al cesto de los pecados.

Así nos lo cuenta Fray Luis de León en su Oda VII. La profecía del Tajo (Incluido en: Poesía. Fray Luis de León. Ed. Juan Francisco Alcina. Ediciones Cátedra, S.A. Colección Letras Hispánicas, 184. Octava edición de 1997.)

Folgaba el Rey Rodrigo

con la hermosa Cava en la ribera

del Tajo, sin testigo;

el río sacó fuera

el pecho, y le habló desta manera:

«En mal punto te goces,

injusto forzador; que ya el sonido

oyó, ya y las voces,

las armas y el bramido

de Marte, de furor y ardor ceñido.

¡Ay! esa tu alegría

qué llantos acarrea, y esa hermosa,

que vio el sol en mal día,

a España ¡ay cuán llorosa!,

y al cetro de los Godos ¡cuán costosa!

Llamas, dolores, guerras,

muertes, asolamientos, fieros males

entre tus brazos cierras,

trabajos inmortales

a ti y a tus vasallos naturales;

a los que en Constantina

rompen el fértil suelo, a los que baña

el Ebro, a la vecina

Sansueña, a Lusitaña:

a toda la espaciosa y triste España.

Se llamaba esta joven Florinda, si bien se la conoce como La Caba, y era hija del conde Julián, señor de Algeciras y noble de intachable conducta hasta entonces [evidentemente, el elemento dramático no permite que fuera de otra manera] que defendió con valor y fidelidad las plazas visigodas del norte de África frente a las belicosas tribus bereberes que incordiaban (desde siempre: antes y después de convertirse al Islam) esta frontera  del reino. Ni qué deciros, el cabreo que debió de coger este don Julián cuando se enteró de la afrenta [de curiosa manera, pues lo dedujo de un huevo podrido que le envió la desdichada], pero este prudente caballero hizo como si la cosa no fuera con él y sin decir nada ni montarle el poyo al picajosos rey, sacó de la corte a su hija con excusas y se retiró con todos sus bienes a la plaza de Ceuta, donde ejecutó su venganza.

Habló don Julián con el gobernador árabe de Túnez, Musa ibn Nusair [al que luego se conoció como el “moro Muza”], y le propuso la conquista del reino cristiano merced a su conocimiento del estado de ruina del reino. Musa, que no debió de fiarse del todo, mandó una avanzadilla de saqueo al mando del comandante bereber Tarif Abu Zara, quien con el conde Julián desembarcaron en Tarifa en la primavera del 711 (el 27 de abril afirman en algunos sitios) y asolaron Algeciras logrando un espléndido botín.

Los historiadores han explicado esta narración como una llamada de ayuda de los viticianos a los bereberes, quienes acudieron gustosos y presurosos. Ciertamente veremos que, bien por acción o por omisión, los viticianos favorecerán la penetración de los bereberes (capitaneados por árabes, eso sí) en la península.

El caso es que Tarif marchó a Túnez a contar a su emir lo sucedido, y dejó al mando a Táriq Ibn Ziyad con la instrucción de aprestar un nuevo y más numero ejército que repitiera la incursión peninsular. Lo que así se hizo; desembarcando en Gibraltar (el monte de Tariq, en árabe: Chabal Táriq) con una tropa ya bastante numerosa. Cuando llegaron las nuevas al rey Rodrigo, en vez de lanzarse presuroso a la defensa de su reino y repeler con fuerza y determinación a los invasores, indolente y remolón prefirió mandar a su sobrino Íñigo, quien sufrió la primera derrota cristina en la península en abril de 711 encontrando además la muerte. La pereza entra en la cuenta de pecados, pero lo cierto es que el hombre debía de estar enfrascado en al pelea fraticida con los nobles que apoyaban a los viticianos allá por el norte peninsular.

Estos dos desembarcos en muchas versiones se funden en uno sólo, y en general los historiadores tienden a no dar crédito al primero de Tarif Abu Zara. Pero si hay más acuerdo entre los historiadores en considerar que tras estos primeros escarceos y convencidos de la veracidad de las informaciones del conde Julián, los musulmanes decidieron preparar un desembarco en regla y comenzaron a llegar en oleadas hombres armados a las costas visigodas. Tras conocer este desembarco y la derrota de su sobrino, parece que el rey Rodrigo alcanzó un pacto con los viticianos para unir sus fuerzas frente al invasor y en el camino hacia el sur las hordas visigodas fueron levantando hombres suficientes para detener la invasión.

Así fue el desembarco para Fray Luis de León:

Ya dende Cádiz llama

el injuriado Conde, a la venganza

atento y no a la fama,

la bárbara pujanza,

en quien para tu daño no hay tardanza.

Oye que al cielo toca

con temeroso son la trompa fiera,

que en África convoca

el moro a la bandera

que al aire desplegada va ligera.

La lanza ya blandea

el árabe cruel, y hiere el viento,

llamando a la pelea;

innumerable cuento

de escuadras juntas veo en un momento.

Cubre la gente el suelo,

debajo de las velas desparece

la mar; la voz al cielo

confusa y varia crece;

el polvo roba el día y le escurece.

¡Ay!, que ya presurosos

suben las largas naves. ¡Ay!, que tienden

los brazos vigorosos

a los remos, y encienden

las mares espumosas por do hienden.

El Eolo derecho

hinche la vela en popa, y larga entrada

por el Hercúleo Estrecho

con la punta acerada

el gran padre Neptuno da a la armada.

Los visigodos llegaron a las tierras del litoral al principio del verano de 711 y se encontraron con las tropas musulmanas, gobernadas por el conde don Julián y Tariq, en el río Guadalete. Se formaron tres cuerpos de ejército, los flancos a la orden de los hijos de Witicia, Sisberto y Oppas, y la manguardia comandada directamente por el rey. El combate duró una semana y terminó el 26 de julio con la derrota y muerte de Rodrigo. Según la tradición, la derrota se debió a la traición de los viticianos que tras convenir con Tariq que se les respetaría su estatus y que se les devolverían todas las posesiones de su padre, desertaron del ejercito godo, abandonando a su suerte a su fraternal enemigo Rodrigo en lo más enconado de la batalla.

Fray Luis nos cuenta la batalla de esta manera:

¡Ay, triste! ¿Y aún te tiene

el mal dulce regazo? ¿Ni llamado

al mal que sobreviene,

no acorres? ¿Ocupado,

no ves ya el puerto a Hércules sagrado?

Acude, acorre, vuela,

traspasa la alta sierra, ocupa el llano;

no perdones la espuela,

no des paz a la mano,

menea fulminando el hierro insano.»

¡Ay, cuánto de fatiga,

ay, cuánto de sudor está presente

al que viste loriga,

al infante valiente,

a hombres y a caballos juntamente!

Y tú, Betis divino,

de sangre ajena y tuya amancillado,

darás al mar vecino

¡cuánto yelmo quebrado,

cuánto cuerpo de nobles destrozado!

El furibundo Marte

cinco luces las haces desordena,

igual a cada parte;

la sexta, ¡ay!, te condena,

¡oh, cara patria!, a bárbara cadena.

La muerte de este rey también está acompañada de una áurea misteriosa, pues jamás se encontró su cadáver; aparecieron sus ropas, su corona de oro, su bandera y estandarte, su armadura, su espada y su lanza, incluso su caballo, Orelia, pero nunca apareció su cuerpo. Con el tiempo, cuentan algunas crónicas, que apareció un tumba en Viseu (Portugal) con al inscripción Aquí yace Rodorico, rey de los godos. Pero hoy por hoy se desconoce absolutamente dónde puedan estar los restos del rey Rodrigo.

De igual forma, también se pone en duda que la batalla tuviera lugar en los márgenes del río Guadalete y se han propuesto otras muchas localizaciones del Wadi Lakk (río del Lago) de las fuentes árabes: río Barbate, laguna de La Janda, el mismo Barbate, río Sidonia, etc. Parece que queremos emular a los antiguos galos y modernos gabachos y enterrar en el olvido el lugar de tan ignominiosa derrota, igual que ellos hicieron con la ignota Alesia.

A partir de aquí, el reino visigodo se desmoronó como un castillo de naipes. Destacar que algunos miembros de la familia de los viticianos facilitaron la penetración árabe-berebere, en particular el arzobispo de Toledo Oppas (que también lo había sido de Sevilla), contribuyendo a la sospecha de que hubo tratos de esta facción con los musulmanes, pero tampoco consta que estos exigieran a los musulmanes que cumplirán ningún acuerdo. Bien es cierto que muchos nobles visigodos (incluidos algunos príncipes de la Iglesia) abrazaron con fervor la religión de los vencedores y con ellos el resto de la población; pero algo parecido habían hecho ya con Hermenegildo cuando renunciaron a su arrianismo para abrazar el cristianismo romano.

La falta del cadáver de este último rey godo dio origen a una varias leyendas, entre la más conocida está la que cuenta que derrotado y humillado se refugió en las montañas donde encontró a un ermitaño con el que se confesó del incestuoso pecado que había cometido. No queriéndole absolver el ermitaño por la gravedad del pecado, se oyó una voz que le pedía al ermitaño que le absolviera con la penitencia adecuada. Ni corto ni perezoso y con bastante mala leche, el ermitaño le puso de penitencia tapiarlo vivo con una culebra de siete cabezas. De cuando en cuando se acercaba el ermitaño a preguntar por el estado del infausto rey, y en una de estas le contestó Rodrigo el penitente:

Vame bien, que la culebra

a comerme ha comenzado,

ha comenzado a comerme

por donde más he pecado.

Del pito llegó al corazón y así encontró Rodrigo el perdón de sus pecados, y las campanas tañeron diciendo:

¡Dichoso del penitente

que para el cielo camina!

Así acabó este rey que atesoró en vida todos los pecados capitales. Es cierto que la gula no aparece en el relato, pero quién nos dice que cuando miraba con ojos libidinosos a la exuberante Florinda bañarse desnuda en el esguazo del Tajo, Rodrigo no se estaba metiendo entre pecho y espalda una sabrosa perdiz a la toledana (por ejemplo).

Aquí el romance Penitencia de Rodrigo completo

Don Rodrigo estaba malo,

cama de rosas tenía,

la Muerte a su cabecera

haciéndole compañía.

—Por Dios te pido, la Muerte,

año y medio más de vida.

—Sólo te dejo, Rodrigo,

hora y media no cumplida.

Por el Val de las Estacas

va Rodrigo en aquel día,

relumbrando van sus armas

como el sol de mediodía.

Bajó unas vegas abajo,

subió unas sierras arriba,

donde cae la nieve a copos

y el agua menuda y fría,

donde canta la culebra,

la sierpe le respondía,

y se encontró a un ermitaño

que vida santa allí hacía.

—Por Dios te pido, ermitaño,

por Dios y Santa María,

que me digas la verdad

y me niegues la mentira:

el que duerme con mujeres

si tiene el alma perdida.

—El alma perdida, no,

no siendo hermana o prima.

—Ésa fue la mi desgracia,

ésa fue la mi desdicha,

que dormí con una hermana

y una prima que tenía.

Confiésale, el ermitaño,

por Dios y Santa María.

—Confesado ya estás, hijo,

yo absolverte no podía;

el que duerme con hermana

se condena en la otra vida.

Estando en estas razones,

una voz del cielo oía:

—Absuélvelo, confesor,

absuélvelo, por tu vida,

y dale de penitencia

conforme lo merecía.

Lo metiera en una tumba

con una culebra viva,

de siete varas de largo,

siete de cola tendida;

la culebra era muy brava,

siete cabezas tenía.

El bueno del ermitaño

tres veces iba allí al día:

una iba a la mañana,

otra iba al mediodía,

otra iba por la tarde

cuando oscurecer quería.

—¿Cómo te va, penitente,

con tu mala compañía?

—La compañía era buena,

mejor que yo merecía.-

—¿Cómo te va, penitente,

penitente aventajado?

—Vame bien, que la culebra

a comerme ha comenzado,

ha comenzado a comerme

por donde más he pecado.

Ya me llega al corazón,

que era lo que más sentía,

si me quieres ver morir,

trae una luz encendida.

Campanas de siete torres

de par en par se tañían.

¡Dichoso del penitente

que para el cielo camina!

Referencias en la red:

http://jimeneydas.blogspot.com/2008/02/romance-del-rey-rodrigo.html

http://cuestadelzarzal.blogia.com/2007/011201-penitencia-de-rodrigo.php

http://www.museoferias.net/julio2001.htm

http://www.fortunecity.es/arcoiris/chacra/174/rey.html

http://www.scribd.com/doc/20058904/Leyenda-del-Rey-Rodrigo

http://www.fley.finalternativo.com/blog/index.php?/archives/14-Rodrigo,-el-ultimo-rey-godo.html

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/rodrigo.htm

http://www.almendron.com/historia/medieval/invasion_arabe/invasion_11.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Rodrigo

http://members.fortunecity.es/edepaz/visigodos.htm

© Francisco Arroyo Martín. 2010

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, Francisco. Rodrigo, el último rey de los godos. (http://elartedelahistoria.wordpress.com/2010/06/13/rodrigo-el-ultimo-rey-de-los-godos/). 2010

24 mayo 2010

Los primeros años de la Casa de Locos de Leganés.

Archivado en: Historia,Leganés,Siglo XIX,Sociedad — Francisco Arroyo Martín @ 4:46 pm
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La Casa de Dementes de Santa Isabel se inauguró en el mes de diciembre de 1851 al amparo de la Ley de Beneficencia de 1849. Con esta institución sanitaria se pretendía dotar a la capital de España de un centro de acogida de locos, del cual carecía, y formaba parte de un ambicioso proyecto que contemplaba la construcción de seis centros hospitalarios en todo el reino que atendieran convenientemente a este grupo marginal de enfermos. Lo cierto es que tan sólo se llevó a cabo el de Leganés y su realidad se alejó mucho de los objetivos iniciales.

El centro debe su nombre a la reina Isabel II, y esto no es baladí pues nació con la pretensión de convertirse en un centro modélico para todo el país; pero lo cierto es que la elección de Leganés y de las antiguas casas que pertenecieron a los duques de Medinacelli tenían un marcado carácter de provisionalidad, pues lo planeado en origen era un hospital de nueva planta.

Las casas fueron compradas en noviembre de 1850 por la Junta Provincial de Madrid a Juan Gómez por 85.000 pesetas, y tras varias reformas para conformar dos pabellones diferenciados para hombres y mujeres, abrieron sus puertas a sus 44 primeros enfermos (22 de cada sexo) en el mes de abril de 1852. Durante estos primeros años la gestión y dirección del centro estuvo en manos de personal religioso: la asistencia a los enfermos por religiosas de las Hijas de la Caridad, y la dirección del centro en manos de un presbítero denominado Rector; el personal sanitario tenían un papel secundario en la gestión, siendo el primer médico de la institución José María Miranda. Hasta 1856, no encontramos a un médico al frente de la institución. Evidentemente este condicionante marcó el carácter de asilo de la Casa de Dementes de Leganés.

Pronto se vieron las deficiencias del centro y en 1859 se abrió concurso para la realización de un nuevo manicomio modelo para Madrid dadas las claras deficiencias del de Leganés (localidad pequeña, carencia de suministro de agua potable, comunicaciones deficientes, etc.); pero nunca pudo llevarse a cabo. En 1871, cuando su población residente triplicaba las previsiones y cuando ya había dejado de ser manicomio modelo de carácter nacional, se encargó un proyecto de reforma general del centro para que pudiera acoger de forma adecuada a 300 enfermos. Las dificultades económicas relegaron la reforma general al olvido.

Así, las condiciones continuaron degradándose a ojos vistas y el centro psiquiátrico de Leganés se convirtió en el foco de las más duras críticas que llegaban desde reconocidos profesionales de la psiquiatría hasta literatos como Benito Pérez Galdós. La Casa de Dementes de Leganés que nació con la pretensión de ser un centro hospitalario de referencia llegó al siglo XX más como una institución benéfica que como un centro sanitario. Sus condiciones higiénicas (el abastecimiento de agua potable no llegaría hasta 1912) y sus deficiencias estructurales hicieron inviable cualquier intento de mejora, pues como dijo Eduardo Viota, que fue administrador del centro desde 1884 hasta 1896:

Si los locos mismos lo trazaran y lo construyeran a su antojo, no lo concibieran en tan abigarrada deformidad

La bibliografía existente sobre el Hospital Psiquiátrico de Leganés es abundante, pero para todo aquel que quiera profundizar en su historia quiero recomendar los dos artículos que han servido de guía para esta reseña, ambos de la psiquiatra Olga Villasante, que ejerce su profesión en los dos hospitales de Leganés:

VILLASANTE, Olga. El manicomio de Leganés. Debates científicos y administrativos en torno a un proyecto frustrado. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 1999, vol. XIX, nº 71, pp. 469-479

VILLASANTE, Olga. Dossier: El manicomio nacional de Leganés: una aproximación histórica a partir de su archivo clínico. FRENIA, 2008, vol. VIII, pp. 33-68

Artículo publicado en la Revista Cultural EL ZOCO, nº 9, Ver revista

© Francisco Arroyo Martín. 2009

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, Francisco. Los primeros años de la Casa de Locos de Leganés. (http://elartedelahistoria.wordpress.com/2010/05/24/los-primeros-anos-de-la-casa-de-locos-de-leganes/). 2010

23 mayo 2010

Anita. Bordadora de Sueños


Ana, Anita, junto con Ángel, llegaron a Leganés en 1975 como tantos y tantos, pero a diferencia de la gran mayoría de los que acudieron por entonces no se trataba de una pareja de jóvenes ilusionados ante un futuro sin duda amenazador pero igualmente prometedor; en este caso ambos sobrepasaban ya la edad de los sesenta años y su vida en muchos caso parecía de novela.

Anita, nacida en Bilbao en 1613 había conocido la República, la Guerra Civil, que se llevó a un hermano, los campos de refugiados, el exilio francés, la clandestinidad política e incluso la cárcel por defender la libertad y la democracia desde el Partido Comunista de España frente al régimen franquista. En Leganés vivirá la muerte del dictador y el renacer de la esperanza y de la democracia de los años de la transición. Fueron años apasionantes en los cuales Anita retomará su actividad política desde el partido, el sindicato o las entidades vecinales o ciudadanas de la que formó parte; fueron años en los que vivirá momentos muy felices junto a grandes desengaños.

En el Leganés de entonces no había casi de nada; era una ciudad por hacer: colegios, ambulatorios, alcantarillas, transporte,… Y a esa labor se pusieron muchos, y entre ellos Anita que en todos los años que vivió en Leganés siempre mantuvo un gran compromiso cívico, fruto de sus convicciones políticas, con la ciudad, lo que condujo a que años más tarde se le concediera la medalla de plata de la ciudad, el galardón ciudadano más importante que concede el Ayuntamiento de Leganés y que, de alguna manera, recogía la enorme gratitud que la teníamos de todos los que la conocimos y aprendimos de ella y con ella.

No sé qué faceta destacar más si su lado más familiar y humano, si su capacidad de entrega y de trabajo, si su valía intelectual, si su compromiso con los más necesitados, o su versatilidad y disposición. Seguro que todos los que compartieron algo con ella guardan en su memoria recuerdos amables y positivos, pues incluso en los momentos más difíciles, cuando sus decisiones no fueron entendidas por algunos, supo estar a la altura.

No he querido poner ningún nombre de persona en esta semblanza más allá de el de Ángel, pues sería infinito el número que por una u otra razón deberían aparecer; pues allá por donde pasó Anita dejó amigos y deudos, como tuvo la suerte de comprobar en el homenaje que un buen número de amigos compartimos con ella hace ya unos años.

Por último, destacar algo que debería ser más conocido y valorado, pues todos los leganenses somos poseedores de una obra original de Picasso merced a la donación que Anita hizo a la ciudad del libro de firmas de la Unión de Mujeres Españolas en el Congreso de Partidarios de la Paz de 1949 en París que cuenta entre sus páginas el dibujo original del pintor malagueño que reproducimos.

Algo es seguro, con más gente como Anita el mundo sería diferente y… mejor.

Al olivo le creció

una rama

más allá que las demás.

Sólo ella

con sus aceitunas nuevas

puede contemplar el valle.

Yo,

sólo a ella

Rafael Alberti

Artículo publicado en la Revista Cultural EL ZOCO, nº 9, Ver revista

© Francisco Arroyo Martín. 2009

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, Francisco. Anita. Bordadora de Sueños. (http://elartedelahistoria.wordpress.com/2010/05/23/anita-bordadora-de-suenos/). 2010

14 abril 2010

14 de abril. Día de la República

Archivado en: Historia,República,Siglo XX — Francisco Arroyo Martín @ 6:28 pm
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El mundo vio nunca


más noble osadía


29 marzo 2010

La Kaaba y la Piedra Negra

Archivado en: Arte,Cultura,Edad Media,Edad Moderna,Religión,Sociedad — Francisco Arroyo Martín @ 8:08 pm
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Cuando he visitado algunos lugares sagrados de peregrinación, y a pesar de mi agnosticismo, siempre he sentido un cierto sobrecogimiento generado por el lugar, su entorno y el ambiente de espiritualidad que se respira, tan sólo enturbiado por el cada vez más presente turismo religioso de tropel, que de seguir así pronto acabará con estos lugares en lo que tienen de misticismo.

El caso es que he podido visitar algunos de ellos, pero acabo de enterarme de que nunca podré conocer uno sobre el cual tenía un gran interés: La Kaaba, en La Meca; so pena de una conversión al Islam, pues este lugar está vetado para los no musulmanes desde que lo prohibiera el mismo Mahoma en el 630, rompiendo con las garantías para los peregrinos que existían anteriormente y con la característica de asilo que tenía esta ciudad. Y parece que la ruptura de esa regla se paga muy caro[1] [sin ir muy lejos, en Google Earth la zona está difuminada].

En principio decir que La Kaaba es un edificio que debe su nombre: El Dado, El Cubo, a su forma y que sus esquinas están orientadas hacia los puntos cardinales. Está ubicado en La Meca, ciudad sagrada del Islam y lugar de nacimiento de Mahoma, en la península arábiga. Y para los musulmanes, su importancia es equiparable a la del Templo de Salomón en Jerusalén para los judíos, o a la de la Basílica de San Pedro en Roma para los católicos.

Para los musulmanes es la morada de Dios: Baitullahi-l-haram, (la casa sagrada de Alá) y la consideran la primera obra de la creación. alrededor de este edificio se construyó en el siglo VIII la mezquita de Al-Haram. Bajo estas premisas, la peregrinación a este lugar santo es uno de los cinco pilares básicos del islamismo y todo buen musulmán siempre que pueda debe acudir, al menos, una vez en su vida en peregrinación para santificarse. Sobre el momento de peregrinar y los rituales de peregrinación hablaremos en otro momento pues son de gran interés y en muchos aspectos son evidentes sus raíces paganas pre-islámicas que fueron adaptadas (purificadas) por Mahoma.

En este post quiero centrarme en La Kaaba y en la Piedra Negra. Lo primero es señalar que en origen se trata de una construcción pre-islámica, pues desde bien antiguo era un edificio sagrado, pero sin advocación concreta, que albergaba, en buena armonía (se habla de que había 360 ídolos), a la infinidad de deidades que las tribus árabes adoraban antes de que Mahoma predicara las revelaciones que tuvo de Dios. El geógrafo Tolomeo cita la ciudad de La Meca (bajo el nombre de Macoraba) ya en el siglo II, lo que hace suponer que ya existiera un templo semita en el lugar, según algunos autores dedicado al dios Hubal [¿Hubal?,... ¡¿Tubal?! ¡No dejéis de ver las coincidencias siempre curiosas de la Historia en el post: Los Reyes Fabulosos de España: de Tubal a Habis (o Habidis), en este mismo blog!].

Se trata de un edificio que en su interior no contiene nada, excepto un buen número de lámparas y candelas de oro y plata y las tres columnas que soportan la techumbre de madera. Su fábrica es de sillares de granito muy sencilla y humilde, si bien con el tiempo se han ido añadiendo elementos más suntuarios: así, el interior está forrado en paredes y suelos de mármol y la puerta y el canalón son de oro. Sus dimensiones reales son: 10,67 m de ancho, por 12,19 de largo, y 15,24 m de altura. Tiene una pequeña puerta en uno de sus laterales, elevada del suelo dos metros, por la que se accede al interior y en su esquina oriental está encastrada en plata la venerada Piedra Negra. El edificio está siempre cubierto por una tela de seda negra, la Kiswa, que se renueva anualmente. Esta tela presenta una franja de textos del Corán, escritos en oro, que suelen hacer referencia a la Unicidad de Dios. Los musulmanes deben postrarse en dirección a La Kaaba (Alquibla) en el momento de realizar las cinco oraciones rituales diarias; si bien hay que señalar que no siempre fue así, pues en un principio Mahoma señaló que las oraciones debían dirigirse hacia Jerusalén (Alquibla Alqadima, Alquibla Antigua) pero cambió la dirección después de que los judíos se negaran a aceptarlo como profeta.

La tradición musulmana recogida expresamente en el Corán dice que la Kaaba fue construida hace 4.000 años por Abraham (Ibrahim) y su hijo Ismael (Ismail) en el mismo lugar donde Adán edificó el primer templo o morada de Dios que fue milagrosamente izado a los cielos antes del Diluvio Universal. También colocaron en la esquina oriental del edificio la Piedra Negra que les entregó el arcángel Gabriel. Una vez que estuvo terminado el templo, Alá ordenó a Abraham que convocase a toda la humanidad para visitar la Kaaba. Es por ello que cuando un musulmán la visita, exclama: “¡Heme aquí: Ho, Señor!.” Mahoma recoge en el Corán los relatos populares existentes que hablaban del viaje de Abraham a La Meca, si bien existían más relatos y leyendas, con seguridad provenientes de los grupos judíos de Arabia: por ejemplo, que en la zona estaba el sepulcro de Eva.

Para los musulmanes, La Kaaba es la representación de la Osa Polar y por lo tanto el centro del Universo, en una visión un tanto exotérica, y la ubicación geográfica del corazón de la humanidad en una lectura más mística. Se trata del vínculo que une el mundo superior con el inferior y que fue el lugar de encuentro de los padres de la humanidad: Adán y Eva. En los giros rituales los fieles se integran en el torbellino cósmico y así, Dios, el Creador, los acoge en su morada de paz.

La Piedra Negra está engastada en un bloque de plata que aglutina todos los fragmentos que resultaron después de que estallara debido al calor provocado por un incendio en el año 683. Se trata de una pieza de basalto negro con posible origen volcánico de unos 30 cm. La piedra fue robada en 930 y restituida veinte años después. Para los fieles musulmanes la Piedra Negra es un meteorito extraterrestre (para algunos es un trozo de la estrella Osa Polar) y le fue entregada a Abraham e Ismael por el arcángel Gabriel en la colina de Abu Qubays, quienes la empotraron en el lugar que actualmente ocupa (en la esquina oriental de La Kaaba a 1,40 m de altura) y que marca el inicio y final de cada una de las siete vueltas rituales que cada peregrino debe dar a La Kaaba como los ángeles lo hacen en torno a Dios. Los peregrinos intentan besarla o tocarla en señal de veneración, pero nunca de adoración; ni siquiera es el punto de postergación, pues lo es cualquiera de La Kaaba. Los musulmanes dicen que la piedra descendió a la tierra más blanca que la leche, pero los pecados de los hijos de Adán la volvieron negra.

En la cercanía de La Kaaba está la fuente de Zem-Zem que fue obra del ángel que se apiadó de Agar, la esposa verdadera (para los ismaelitas) o la esclava concubina (para los judíos) de Abraham, que fue maltratada por Sara (“la otra” para unos y “la señora” para otros) y tuvo que vagar con su hijo Ismael por el desierto, hasta que recaló en La Meca donde pudo remediar su sed fatal gracias al agua que hizo brotar el ángel en la explanada en que se encuentra La Kaaba. Igualmente en esta plaza está la piedra (Makam Ibrahim) que, según la tradición, conserva la impronta de los pies del mismísimo Abraham. También en los alrededores de la mezquita están enterrados muchos de los profetas, incluido el propio Ismael, hijo de Abraham.

La participación de Abraham en la reconstrucción de La Kaaba tiene un claro valor simbólico para el Islam, al presentarse como la vuelta a la pureza religiosa primitiva que había quedado mancillada por los errores de los judíos y de los cristianos. Pero el verdadero valor sagrado de La Meca es ser el lugar elegido por Dios para hacer la revelación y La Kaaba representa la unidad del mundo musulmán a pesar de las diferencias doctrínales entre unas corrientes u otras (en especial entre los chiítas y los sunitas).

El místico musulmán Abu Yazid al-Bista, dice hablando de este lugar santo:

El santuario está allí donde se encuentra la contemplación. Todo el universo no es para el hombre más que un lugar de encuentro donde se acerque a Dios y una escondida cámara donde goce del trato frecuente con Dios. Él es extraño al amor de Dios, no obstante, en cuanto que participa de la visión de Dios, todo el universo es su santuario.

Quería acabar con estas sabias palabras cuando descubrí por azar que el hotel más alto del mundo está en La Meca, justo enfrente de la plaza de la mezquita de Al-Haram y está construido por el grupo Bin Laden (imagino que debe ser la familia del infausto que todos conocemos). El hotel se llama “The Makkah Clock Royal Tower” y sus cifras son mareantes: 577 metros de altura, 76 plantas, 858 habitaciones, y un superreloj 40 veces mayor que el Big Ban londinense que será visible a ¡17 km! de distancia. Además, dispondrá de un observatorio lunar y un museo islámico; todo dentro de un megalómano proyecto del rey saudita de mejorar los santos lugares.

Religión y negocio; nada nuevo bajo el sol.
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Dos vídeos curiosos de La Kaaba

Lluvia y tormenta eléctrica en La Meca.  Harram Dhul-Qiddah 1429 / noviembre de 2008

Visión futurista de La Meca en la cual se mantiene La Kaaba y… ¡el hotel!

Referencias en la red:

© Francisco Arroyo Martín. 2010

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, FRANCISCO. La Kaaba y la Piedra Negra. http://elartedelahistoria.wordpress.com. 2010

(OGH27H)


[1] Richard F. Burton (1821-1890) fue el primer no musulmán del que se tiene conocimiento que entró en la Meca a riesgo de su vida en 1853, gracias a un disfraz y a sus conocimientos de árabe.

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