El Arte de la Historia

29 marzo 2010

La Kaaba y la Piedra Negra


Cuando he visitado algunos lugares sagrados de peregrinación, y a pesar de mi agnosticismo, siempre he sentido un cierto sobrecogimiento generado por el lugar, su entorno y el ambiente de espiritualidad que se respira, tan sólo enturbiado por el cada vez más presente turismo religioso de tropel, que de seguir así pronto acabará con estos lugares en lo que tienen de misticismo.

El caso es que he podido visitar algunos de ellos, pero acabo de enterarme de que nunca podré conocer uno sobre el cual tenía un gran interés: La Kaaba, en La Meca; so pena de una conversión al Islam, pues este lugar está vetado para los no musulmanes desde que lo prohibiera el mismo Mahoma en el 630, rompiendo con las garantías para los peregrinos que existían anteriormente y con la característica de asilo que tenía esta ciudad. Y parece que la ruptura de esa regla se paga muy caro[1] [sin ir muy lejos, en Google Earth la zona está difuminada].

En principio decir que La Kaaba es un edificio que debe su nombre: El Dado, El Cubo, a su forma y que sus esquinas están orientadas hacia los puntos cardinales. Está ubicado en La Meca, ciudad sagrada del Islam y lugar de nacimiento de Mahoma, en la península arábiga. Y para los musulmanes, su importancia es equiparable a la del Templo de Salomón en Jerusalén para los judíos, o a la de la Basílica de San Pedro en Roma para los católicos.

Para los musulmanes es la morada de Dios: Baitullahi-l-haram, (la casa sagrada de Alá) y la consideran la primera obra de la creación. alrededor de este edificio se construyó en el siglo VIII la mezquita de Al-Haram. Bajo estas premisas, la peregrinación a este lugar santo es uno de los cinco pilares básicos del islamismo y todo buen musulmán siempre que pueda debe acudir, al menos, una vez en su vida en peregrinación para santificarse. Sobre el momento de peregrinar y los rituales de peregrinación hablaremos en otro momento pues son de gran interés y en muchos aspectos son evidentes sus raíces paganas pre-islámicas que fueron adaptadas (purificadas) por Mahoma.

En este post quiero centrarme en La Kaaba y en la Piedra Negra. Lo primero es señalar que en origen se trata de una construcción pre-islámica, pues desde bien antiguo era un edificio sagrado, pero sin advocación concreta, que albergaba, en buena armonía (se habla de que había 360 ídolos), a la infinidad de deidades que las tribus árabes adoraban antes de que Mahoma predicara las revelaciones que tuvo de Dios. El geógrafo Tolomeo cita la ciudad de La Meca (bajo el nombre de Macoraba) ya en el siglo II, lo que hace suponer que ya existiera un templo semita en el lugar, según algunos autores dedicado al dios Hubal [¿Hubal?,... ¡¿Tubal?! ¡No dejéis de ver las coincidencias siempre curiosas de la Historia en el post: Los Reyes Fabulosos de España: de Tubal a Habis (o Habidis), en este mismo blog!].

Se trata de un edificio que en su interior no contiene nada, excepto un buen número de lámparas y candelas de oro y plata y las tres columnas que soportan la techumbre de madera. Su fábrica es de sillares de granito muy sencilla y humilde, si bien con el tiempo se han ido añadiendo elementos más suntuarios: así, el interior está forrado en paredes y suelos de mármol y la puerta y el canalón son de oro. Sus dimensiones reales son: 10,67 m de ancho, por 12,19 de largo, y 15,24 m de altura. Tiene una pequeña puerta en uno de sus laterales, elevada del suelo dos metros, por la que se accede al interior y en su esquina oriental está encastrada en plata la venerada Piedra Negra. El edificio está siempre cubierto por una tela de seda negra, la Kiswa, que se renueva anualmente. Esta tela presenta una franja de textos del Corán, escritos en oro, que suelen hacer referencia a la Unicidad de Dios. Los musulmanes deben postrarse en dirección a La Kaaba (Alquibla) en el momento de realizar las cinco oraciones rituales diarias; si bien hay que señalar que no siempre fue así, pues en un principio Mahoma señaló que las oraciones debían dirigirse hacia Jerusalén (Alquibla Alqadima, Alquibla Antigua) pero cambió la dirección después de que los judíos se negaran a aceptarlo como profeta.

La tradición musulmana recogida expresamente en el Corán dice que la Kaaba fue construida hace 4.000 años por Abraham (Ibrahim) y su hijo Ismael (Ismail) en el mismo lugar donde Adán edificó el primer templo o morada de Dios que fue milagrosamente izado a los cielos antes del Diluvio Universal. También colocaron en la esquina oriental del edificio la Piedra Negra que les entregó el arcángel Gabriel. Una vez que estuvo terminado el templo, Alá ordenó a Abraham que convocase a toda la humanidad para visitar la Kaaba. Es por ello que cuando un musulmán la visita, exclama: “¡Heme aquí: Ho, Señor!.” Mahoma recoge en el Corán los relatos populares existentes que hablaban del viaje de Abraham a La Meca, si bien existían más relatos y leyendas, con seguridad provenientes de los grupos judíos de Arabia: por ejemplo, que en la zona estaba el sepulcro de Eva.

Para los musulmanes, La Kaaba es la representación de la Osa Polar y por lo tanto el centro del Universo, en una visión un tanto exotérica, y la ubicación geográfica del corazón de la humanidad en una lectura más mística. Se trata del vínculo que une el mundo superior con el inferior y que fue el lugar de encuentro de los padres de la humanidad: Adán y Eva. En los giros rituales los fieles se integran en el torbellino cósmico y así, Dios, el Creador, los acoge en su morada de paz.

La Piedra Negra está engastada en un bloque de plata que aglutina todos los fragmentos que resultaron después de que estallara debido al calor provocado por un incendio en el año 683. Se trata de una pieza de basalto negro con posible origen volcánico de unos 30 cm. La piedra fue robada en 930 y restituida veinte años después. Para los fieles musulmanes la Piedra Negra es un meteorito extraterrestre (para algunos es un trozo de la estrella Osa Polar) y le fue entregada a Abraham e Ismael por el arcángel Gabriel en la colina de Abu Qubays, quienes la empotraron en el lugar que actualmente ocupa (en la esquina oriental de La Kaaba a 1,40 m de altura) y que marca el inicio y final de cada una de las siete vueltas rituales que cada peregrino debe dar a La Kaaba como los ángeles lo hacen en torno a Dios. Los peregrinos intentan besarla o tocarla en señal de veneración, pero nunca de adoración; ni siquiera es el punto de postergación, pues lo es cualquiera de La Kaaba. Los musulmanes dicen que la piedra descendió a la tierra más blanca que la leche, pero los pecados de los hijos de Adán la volvieron negra.

En la cercanía de La Kaaba está la fuente de Zem-Zem que fue obra del ángel que se apiadó de Agar, la esposa verdadera (para los ismaelitas) o la esclava concubina (para los judíos) de Abraham, que fue maltratada por Sara (“la otra” para unos y “la señora” para otros) y tuvo que vagar con su hijo Ismael por el desierto, hasta que recaló en La Meca donde pudo remediar su sed fatal gracias al agua que hizo brotar el ángel en la explanada en que se encuentra La Kaaba. Igualmente en esta plaza está la piedra (Makam Ibrahim) que, según la tradición, conserva la impronta de los pies del mismísimo Abraham. También en los alrededores de la mezquita están enterrados muchos de los profetas, incluido el propio Ismael, hijo de Abraham.

La participación de Abraham en la reconstrucción de La Kaaba tiene un claro valor simbólico para el Islam, al presentarse como la vuelta a la pureza religiosa primitiva que había quedado mancillada por los errores de los judíos y de los cristianos. Pero el verdadero valor sagrado de La Meca es ser el lugar elegido por Dios para hacer la revelación y La Kaaba representa la unidad del mundo musulmán a pesar de las diferencias doctrínales entre unas corrientes u otras (en especial entre los chiítas y los sunitas).

El místico musulmán Abu Yazid al-Bista, dice hablando de este lugar santo:

El santuario está allí donde se encuentra la contemplación. Todo el universo no es para el hombre más que un lugar de encuentro donde se acerque a Dios y una escondida cámara donde goce del trato frecuente con Dios. Él es extraño al amor de Dios, no obstante, en cuanto que participa de la visión de Dios, todo el universo es su santuario.

Quería acabar con estas sabias palabras cuando descubrí por azar que el hotel más alto del mundo está en La Meca, justo enfrente de la plaza de la mezquita de Al-Haram y está construido por el grupo Bin Laden (imagino que debe ser la familia del infausto que todos conocemos). El hotel se llama “The Makkah Clock Royal Tower” y sus cifras son mareantes: 577 metros de altura, 76 plantas, 858 habitaciones, y un superreloj 40 veces mayor que el Big Ban londinense que será visible a ¡17 km! de distancia. Además, dispondrá de un observatorio lunar y un museo islámico; todo dentro de un megalómano proyecto del rey saudita de mejorar los santos lugares.

Religión y negocio; nada nuevo bajo el sol.
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Dos vídeos curiosos de La Kaaba

Lluvia y tormenta eléctrica en La Meca.  Harram Dhul-Qiddah 1429 / noviembre de 2008

Visión futurista de La Meca en la cual se mantiene La Kaaba y… ¡el hotel!

Referencias en la red:

© Francisco Arroyo Martín. 2010

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, FRANCISCO. La Kaaba y la Piedra Negra. http://elartedelahistoria.wordpress.com. 2010

(OGH27H)


[1] Richard F. Burton (1821-1890) fue el primer no musulmán del que se tiene conocimiento que entró en la Meca a riesgo de su vida en 1853, gracias a un disfraz y a sus conocimientos de árabe.

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16 comentarios »

  1. Otro detalle es que una mujer musulmana solo puede visitar la Meca con permiso de un varon de la familia, que la controle. Es que la corriente wahabita del Islam es muy machista

    Comentario por migueltesorillo — 9 agosto 2010 @ 12:51 pm

  2. Es mejor no opinar, no vaya ser que un musulman me de una carrera al reirme de ese peñon que ellos adoran.

    Comentario por Alfred — 18 febrero 2011 @ 3:07 pm

  3. [...] de todo, es que la leyenda dice que Alí, que como su primo era descendiente del mismo Abraham, Kaaba, nació en el interior de la misma, permaneciendo allí durante tres días antes de salir al [...]

    Pingback por Semana Santa… ¡holy shit! « And now, bring me that horizon…. — 24 abril 2011 @ 2:25 pm

  4. Muy interesante, esto tiene mucho mas sentido, fieles a las enseñanzas de Dios. No como lo que hizo el emperador Constatino con la Biblia (que también venia del mismo Dios), la modificaron a su antojo según sus intereses para convertir a Jesus (también profeta) en Dios.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Codex_Sinaiticus

    Comentario por hijo de Adán — 4 enero 2012 @ 3:43 pm

  5. La razón por la cual Jesus fue crucificado, es por haberse proclamado asimismo como Hijo de Dios, haciendose igual a Dios. “Yo y el padre uno somos, y lo mismo” …No puedes decir que era profeta si no crees en sus propias palabras.

    Comentario por El Gran Graffiti — 26 enero 2012 @ 7:36 pm

  6. Simple y sencillamente, los árabes adoran al dios Hubal ( el dios luna), esta era la religión de la tribu de mahoma. y ahora los ritos del islam son los mismos que antiguamente las tribus árabes hacían en la kaaba, 7 vueltas , la peregrinación anual, los meses sagrados de la tregua, sencillamente los musulmanes acuden a la casa de hubal (la kaaba)a rendirle culto.

    Comentario por Victor — 10 febrero 2012 @ 6:54 pm

  7. Quien Díce que los musulmanes adoran a Dios Lunar… aquí esta la prueba Que no!

    el señor del universo Díce:
    “Entre Sus signos están la noche y el día, el sol y la luna; si realmente es a Él a Quien adoráis entonces no adoréis al sol ni a la luna prosternándoos ante ellos, sino adorad a Al-láh y prosternaos ante Él [solamente], pues es Quien os ha creado”. (Corán 41:37).

    Comentario por ismael — 27 marzo 2012 @ 5:12 pm

  8. Estupendo articulo bien documentado y sintetizado. Con respecto a la composición de la piedra negra hay opiniones que se trata de una “impactita” procedente del crater de Wabart.

    Comentario por Fran Borg — 1 agosto 2012 @ 6:20 pm

  9. Gracias por tus palabras y por tu aportación

    Comentario por Francisco Arroyo Martín — 1 agosto 2012 @ 9:26 pm

  10. La Kaaba me recuerda mucho al santuario del judío templo salomonico en Jerusalen http://redhistoria.com/wp-content/uploads/2012/04/Segundo-templo-salomon.jpg

    Comentario por Gonzalo — 28 abril 2014 @ 4:40 pm

  11. apreciado sr. Francisco: muy buen corto ensayo acerca de este sagrado y milenario lugar, pero quiero agregar que al final mencionas algo acerca de religion y negocio, a mi modo de ver el islam el unico que escapa a esa aborrecible y reprochable mezcla, tristemente este lugar esta en poder de una miserable y corrupta monarquia contraria a los dictamenes del mismisimo islam. gracias y saludos

    Comentario por Hassan — 29 junio 2014 @ 4:00 am

  12. Estimado Hassan: gracias por tu comentario; tan sólo aprovecharlo para puntualizar que no era mi intención identificar religión y negocio, sino que son los hombres (no los dioses) quienes hacen negocio utilizando la religión y la fe sincera de los fieles y creyentes. Un cordial saludo.

    Comentario por Francisco Arroyo Martín — 30 junio 2014 @ 10:07 am

  13. a mi la kabba me suena a copete.

    Comentario por ka — 17 julio 2014 @ 11:20 pm

  14. Hola, estoy haciendo un trabajo sobre las siete piedras sagradas y sólo tengo esta. ¿Alguien puede decirme cuáles son las otras seis?

    Comentario por jarl — 10 septiembre 2014 @ 7:37 pm

  15. Hola: mira a ver si te sirve esto:
    Hace mucho tiempo, Shiva lanzó siete piedras mágicas hacia siete partes del mundo, y una de ellas aterrizó en Cracovia. Los lugares que habían sido golpeados comenzaron a irradiar la energía del dios. Esto es lo que cuenta la leyenda, pero de acuerdo a los pensadores esotéricos hindúes, estos siete lugares son en realidad centros de energía sobrenatural, y tienen fama de infundir fuerzas extraordinarias. Los centros, conocidos como chakras, están relacionados con siete cuerpos celestes que incluyen: Dehli (la Luna), Delfos (Venus), Jerusalén (el Sol), Cracovia (Júpiter), la Meca (Mercurio), Roma (Marte) y Velehrad (Saturno). Los siete chakras tienen sus equivalentes siete centros espirituales de poder en el cuerpo humano. (http://www.polonia-es.com/component/content/article/3235.html)

    Comentario por Francisco Arroyo Martín — 18 septiembre 2014 @ 6:00 pm

  16. Reblogueó esto en Viajes Almusafir | Halal Travely comentado:
    El Arte de la Historia, La Kaaba y la Piedra Negra

    Comentario por viajesalmusafir — 30 septiembre 2014 @ 12:09 pm


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